SER ESTUDIANTE UNIVERSITARIO EN SANTA FE, CUESTA UN 15 % MÁS QUE EN EL 2003
Ser estudiante universitario en la ciudad de Santa Fe será, en 2004, un 15% más caro que en el año anterior. Los datos surgen de un relevo periodístico realizado por El Paraninfo sobre el consumo mensual estándar de los jóvenes que dejan su casa familiar para radicarse en la capital provincial. Se tuvo en cuenta el costo de los alimentos y comida, transporte, material de estudio, vivienda, salud y entretenimiento. El aumento más significativo se registró en los alquileres –aproximadamente un 30%–, el transporte y las fotocopias, mientras que los alimentos se mantienen relativamente estables. A pesar de que la demanda aumenta año tras año, la variedad y calidad de opciones que se ofrecen son las mismas.
El alquiler es uno de los rubros que se incrementó más notablemente. Según estimaciones de las propias inmobiliarias, los aumentos llegan hasta un 30%. Un departamento de una habitación que se ofrece actualmente a $250 más impuestos y expensas, el año pasado se podía conseguir por $175. Para los estudiantes de la UNL existen numerosas ventajas gracias a los convenios firmados entre la casa de altos estudios y las inmobiliarias de la ciudad, ventajas entre las que se destacan la aceptación de garantías propietarias del interior de la provincia (en caso de que el estudiante no sea de la capital santafesina) y la financiación de los gastos administrativos.
Los costos del transporte urbano registraron una modificación similar. Actualmente, un pasaje en colectivo vale $0,90. Si se calcula que un estudiante toma un colectivo por día, el gasto mensual asciende a $27. Este costo no ha variado respecto de 2003. Tampoco se modificó el costo del pasaje estudiantil a Ciudad Universitaria (mediante este boleto el estudiante paga ida y vuelta en un solo momento) de $1. Por lo tanto, al final del mes, el joven tiene un gasto de $30. Gracias a las gestiones de la Federación Universitaria del Litoral (FUL), no se aumentó el boleto de la Línea 2 y además se consiguió un boleto de $0,25 en la Línea 13.
Para aquellos que son del interior o de otra provincia, los costos de volver a su casa en colectivo se mantuvieron estables o se incrementaron entre un 2% y un 5%, según la empresa y el destino.
Páginas y papeles
El aumento global se ve reflejado también en la adquisición del material de estudio. Una fotocopia tiene hoy un costo de $0,07; calculando que un estudiante necesitara 300 copias al mes, gastaría $35. En 2003, la misma cantidad de copias a un precio de $0,05 costaba $25, un 30% menos. Aún más, “hay rumores de que aumentará un 10% por el incremento del papel, pero por el momento se mantiene estable”, señaló la dueña de una casa de fotocopias ubicada en calle Bv. Pellegrini al 2700.
Para abaratar costos, los alumnos de la UNL pueden concurrir a las bibliotecas de las facultades y retirar los libros en forma gratuita, sólo deben portar el carné de biblioteca. El Centro de Estudiantes de la Facultad de Ciencias Jurídicas y Sociales (FCJS) organiza ferias de canje de apuntes a través de las cuales se puede acceder a menor costo al material de estudio. Además, la UNL otorga becas de fotocopias para los alumnos.
También es importante tener en cuenta una alternativa de material y consulta que en los últimos años a crecido vertiginosamente: la web. Una hora de conexión a Internet tiene un valor de $1. Considerando que un chico esté en total 20 horas on line, al final del mes habrá gastado $20. Sin embargo, en 2003, este mismo tiempo de conexión costaba $50 ya que el precio por hora era de $2,50. Éste es el único ítem que sufrió una reducción considerable, del 40%.
Alimento y salud
El presupuesto necesario para comida y alimentos no sufrió grandes modificaciones desde 2003. Almorzar o cenar en los bares cercanos a las unidades académicas tiene un costo promedio de $3, mientras que en las cantinas de las facultades, el valor de un menú va de $3 a $4. Una opción importante que tienen a su disposición los estudiantes es el Comedor Universitario. Mediante la adquisición de una ticketera, los jóvenes pueden comer por $2,30, en tanto que, sin los cupones, lo pueden hacer por $3. Estos montos indican que un joven que almuerza y cena en el Comedor de la FUL con los tickets, tiene un gasto de $138 al mes.
En el tema de la salud, una consulta médica particular –sin los beneficios de una obra social– tiene un valor de $30. Así, si un alumno necesitara atención médica, el presupuesto mensual se incrementaría notablemente. Pero los estudiantes de la UNL cuentan con la Dirección de Salud, cuyos médicos realizan consultas gratuitas. Y, además, junto con la FUL se ofrece un servicio de obra social para estudiantes.
Entonces, ¿cuánto se gasta?
Hasta aquí sólo se han considerado los gastos básicos, pero los jóvenes tienen derecho a divertirse, lo cual aumenta los gastos. El precio de una entrada a un recital en Santa Fe es aproximadamente de $3, e ir al cine o a un boliche $5. Por lo tanto, y considerando que un joven salga sólo una vez por fin de semana, habrá gastado $20 más al mes.
Si se suman los $250 de alquiler, los $30 de transporte urbano, los $35 de fotocopias, los $20 de conexión a Internet, los $138 en alimentos, los $30 de una consulta médica y los $20 para entretenerse, el estudiante universitario que se radica en la ciudad tiene un gasto promedio de $523, mientras que en 2003 hubiese realizado las mismas actividades por $470.
Aunque hay gastos ineludibles, el estudiante universitario siempre está dispuesto a aggiornarse. Así que… la única solución para 2004: gastar menos….
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