SERÁ DEL 19% Y NO REMUNERATIVA LA SUBA SALARIAL EN EL COMERCIO
El Gobierno volvió a dejar en claro ayer su intención de que los aumentos salariales por convenio se firmen dentro de límites que -según creen los funcionarios- acorralarían los riesgos de una disparada de precios. Al referirse a las negociaciones en el sector de comercio, la secretaria de Trabajo, Noemí Rial, afirmó que todos los acuerdos deben darse “en el marco de la decisión política del Gobierno de no permitir que ningún incremento salarial pueda producir un efecto inflacionario”, más allá de que entre los economistas y representantes del ámbito empresarial haya dudas respecto de los efectos de un nivel similar de subas para diferentes sectores de la economía, que no están en las mismas condiciones.
La conveniencia de observar el riesgo de inflación, pero también de cerrar un acuerdo cuanto antes, fue el mensaje expresado ayer desde el Gobierno al sindicato y a las cámaras empresariales de la actividad mercantil, cuyos representantes estuvieron muchas horas en la sede del Ministerio de Trabajo sin poder, finalmente, firmar un acuerdo. Sin embargo, y si bien formalmente la negociación pasó a un cuarto intermedio hasta el lunes próximo, seguirán las conversaciones informales. Y lo cierto es que el acuerdo estaba anoche bastante cerca.
Por un lado, fuentes de la negociación coinciden en que está acordado el porcentaje de aumento del 19%, que se daría en dos o en tres etapas. Las dudas se refieren a la base sobre la que se aplicaría la mejora: el sindicato conducido por Armando Cavalieri insiste en que el convenio debe garantizar que ningún trabajador se quede al margen de la suba. Ese objetivo se cumpliría con una cláusula para que el aumento no se calculara sólo sobre los básicos de convenio, sino también sobre otros conceptos que pagan las empresas, por encima de ese monto.
Se trata de un tema que involucra a grandes empleadores, como los supermercados, donde los salarios superan lo que dispone el convenio.
En principio, el acuerdo cerraría con la aceptación por parte de los empleadores de la condición de aplicar la suba sobre diferentes conceptos (aún se debate sobre cuáles exactamente).
A cambio, la suba se instrumentaría bajo la modalidad de asignación de sumas no remunerativas -lo que haría ahorrar costos-, aunque se buscaría dejar establecidas las fechas en que los montos se irían incorporando a la remuneración, es decir, a la base sobre la que se estiman los descuentos salariales de los trabajadores y las contribuciones patronales con destino al sistema de la seguridad social.
Otro tema en discusión es la fecha desde la cual se daría el aumento. El sindicato pretende que la mejora sea retroactiva a abril. Una propuesta en danza es que se otorgue un 10% a partir de los sueldos de ese mes; otro 5% desde junio y el restante 4%, a partir de los salarios de agosto.
Sin excusas
En diálogo con LA NACION y tras admitir que “se está llegando al 19% de aumento salarial”, Cavalieri explicó la actitud del sindicato de bajar su pretensión de un alza del 28 por ciento: “Los empresarios se comprometen a no trasladar el incremento a los precios. No queremos darles excusas -enfatizó- de que un aumento de sueldos genera inflación”. El dirigente agregó que se busca que el incremento se aplique sobre todo concepto, incluyendo vales de comida, premios por presentismo o pagos no remunerativos que estén otorgando las empresas.
Además, se diferenció del jefe de la CGT, el camionero Hugo Moyano, al destacar que, para el acuerdo, no hizo falta “ni un solo día de paro”.
En igual sentido, el presidente de la Cámara Argentina de Comercio, Carlos de la Vega, dijo que “para aproximarnos a un acuerdo no fue necesario bloquear calles ni hacer piquetes; lo logramos con un diálogo civilizado”.
Más allá de esas diferencias, lo cierto es que el porcentaje de incremento sigue las pautas que marcó el Gobierno al presentar el acuerdo con Moyano, quien es observado como referente para los reclamos de otros gremios.
Además de los mercantiles, el lunes irán al Ministerio los representantes de la industria de la alimentación, para intentar también un acuerdo.
Por su parte, los pilotos y técnicos aeronáuticos aseguraron ayer que no habrá medidas de fuerza durante el fin de semana largo. Los gremios le reclaman a Aerolíneas Argentinas aumentos del 45 y del 75%, respectivamente.
Tanto el titular de la Asociación de Personal Técnico, Juan Pappalardo, como el representante de los pilotos, Jorge Pérez Tamayo, dijeron que la intención es no perjudicar a los usuarios.
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