SERIA ADVERTENCIA SOBRE EL TURISMO SEXUAL INFANTIL EN LA ARGENTINA
La Triple Frontera ya es un nefasto clásico para pervertidos de todo el mundo
Lo atribuyen al cambio favorable de divisas, la falta de leyes al respecto y el acceso masivo a internet que hay en la Argentina.
Según un estudio del Consejo Nacional de Niñez, Adolescencia y Familia (CONNAF), los consumidores de pornografía infantil del país se conectan para mirar y también con el interés en tener contactos sexuales con niños.
“Aún existiendo pedófilos que sólo deseen consumir pornografía, las comunidades virtuales les exigen el aporte de nuevo material para permanecer en ellas”, advierte.
Los investigadores simularon ser consumidores de pornografía infantil: sin mayores dificultades, sortearon los filtros que deberían proteger a los usuarios, sobre todo a los chicos.
“Muchas veces, los niños y los pedófilos conviven en los mismos lugares”, dijo una de las responsables del estudio, Alba Navarra.
Las páginas pornográficas son nada menos que el tercer motivo de acceso, y los cyber cafés son los lugares elegidos por los pedófilos para el intercambio de material. Allí mantienen en el anonimato y se dificulta su ubicación por parte de la Policía.
Los «tours sexuales» para extranjeros, difundidos a granel en las comunidades virtuales de pedófilos, están en auge al norte de Brasil y en varios países de Centroamérica. De manera que los centros argentinos no tardarán en develarse. Lo expertos afirman que puede haberlos, y que sólo falta saber el
nomrbe del sitio.
La presidenta del CONNAF, Beatriz Orlowsky, dijo al periódico que observó que la Argentina “tiene todas las facilidades para transformarse en un país productor de pornografía, ya que cuenta con buena tecnología para filmar a muy bajo costo, a la vez que el cambio de divisas facilita los viajes desde el exterior”.
Además, hoy mismo se dio a conocer en un periódico misionero que más de tres mil niños son explotados sexualmente en la Triple Frontera, según un diagnóstico que realizó el año pasado la OIT en Argentina, Brasil y Paraguay.
La Organización Internacional del Trabajo (OIT) detectó 3500 menores que son explotados sexualmente.
La gran mayoría abandonó la escuela, y el 80% reconoció consumir alcohol o alguna droga ilícita, como también que algún amigo o familiar lo indujo a prostituirse.
En la calle también se detectaron casos en clubes nocturnos, bares, burdeles, discos y hoteles, que involucran a niñas, niños y adolescentes de entre ocho y 18 años, para quienes la prostitución representa una alternativa de generación de ingresos para sí mismos o para sus familias.
Este contenido no está abierto a comentarios

