“Sería saludable que Berta dejara de convivir con Barreda”, dijo un psiquiatra que participó de la causa
Se trata de Miguel Maldonado, primer perito que atendió al odontólogo tras el cuádruple crimen; el abogado dijo que la pareja ratificó que querían continuar viviendo juntos.
“Sería saludable para Berta [André] que elegantemente dejara de convivir con [Ricardo] Barreda”. Así lo sostuvo Miguel Maldonado, psiquiatra forense que fue perito de parte en el caso del cuádruple crimen cometido por el odontólogo en 1992.
En diálogo con TN, Maldonado contó que “Barreda fue un chico abusado psicológicamente”, ya que “su padre era un hombre muy rígido y maltrataba a su madre”.
“Inconscientemente [Barreda] reproduce las conductas del padre”, dijo el psiquiatra, y agregó que en el juicio el sugirió que el odontólogo sea enviado a un psiquiátrico. “Barreda es un loco. Fue, lo es y morirá siendo loco”, insistió”.
AUDIENCIA
Esta mañana, la pareja se presentó ante los jueces de la Cámara Penal para exponer sobre sus supuestos problemas de convivencia.
En abril, Barreda había advertido a los jueces sobre el estado de salud de su pareja, quien estaría atravesando problemas neurológicos. Lo que teme -dijo- es que una denuncia de André en su contra pueda hacer cesar su beneficio de libertad condicional y devolverlo a la prisión.
Esta mañana, antes de la audiencia, André había dicho: “Voy con él a La Plata, qué sé yo, no sé”, repetía cuando le consultaron los periodistas. “Nada muchachos, vayan a tomar un buen desayuno”, manifestó frente a la insistencia. Minutos más tarde y ya próximos a subirse a un taxi con destino a La Plata, Berta reconoció que “hay cosas que no se pueden solucionar”, pero enseguida advirtió: “No puedo abrir la boca”.
Eduardo Gutiérrez, abogado de Barreda, aseguró que durante la audiencia, la pareja manifestó que quería seguir conviviendo y sostuvo que él considera que “no hay impedimentos” para que así sea.
“Yo creo que los hechos nos demuestran que Barreda luego del episodio en el que mató a esas cuatro mujeres nunca repitió un hecho igual. Hoy tampoco ha tenido problemas ni en convivencia con su mujer ni en relación con otras mujeres”, sostuvo el letrado.
Según explicó Gutiérrez, Barreda estaba preocupado porque “unas personas que iban a la casa a darle masajes” a Berta se habrían aprovechado de la mujer utilizando sus tarjetas de crédito con la excusa de ayudarla con las compras. El abogado dijo que Barreda pensó que además estas personas “podían llegar a denunciarlo por cualquier cosa” y así se lo manifestó al magistrado.
EL CASO
Barreda se encuentra excarcelado desde marzo de 2011, luego de ser condenado en 1995 a prisión perpetua por matar a escopetazos a su esposa Gladys McDonald (57), a su suegra, Elena Arreche (86), y a sus dos hijas Cecilia (26) y Adriana (24), en noviembre de 1992 en su casa de La Plata.
Hoy vive con Berta André, mujer que lo acompañó durante sus años en prisión, en un departamento en el barrio porteño de Belgrano.
Fuente: La Nación
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