SERÍAN MENORES LOS AUTORES DE LA MASACRE DE SANTO TOMÉ
Los responsables de la acción criminal que en Santo Tomé segó dos vidas jóvenes la noche del sábado ya estarían siendo buscados por la policía con nombre y apellido.
Lo sorprendente del caso es que los motociclistas que en avenida Luján persiguieron, interceptaron y acribillaron a tiros a tres de los cuatro ocupantes de un Renault 12, serían menores de edad.
Aún cuando los dos sobrevivientes de la trágica encerrona se negaron a señalar a los culpables, los investigadores reconstruyeron lo ocurrido a partir de los dichos de algunos testigos ocasionales y con ello, las identidades de los victimarios habrían salido a superficie.
En las últimas horas también se pudo saber que la policía pudo identificar al conductor del rodado -víctima fatal del tiroteo-, como a Rubén Darío Marín, un joven santotomesino con último domicilio conocido en calle Roverano al 3100.
Como Marín, su acompañante Carlos Angelini (21) murió en el interior del Reanult 12 que fuera de control se estrelló contra el frente de una librería en avenida Luján y Arenales.
En cuanto a los dos sobrevivientes se sabe ahora que estos son dos hermanos de apellido Baez y que tienen domicilio en el barrio Industrial de Sauce Viejo. De los Baez, el menor pudo salir ileso de la emergencia gracias a que atinó a buscar refugio debajo del automóvil, pero el otro -Diego de 21 años-, sufrió heridas de tal gravedad que lo dejarían postrado en una cama, de por vida.
En cuanto a los motivos que los agresores pudieron tener para descargar sus armas contra las víctimas con espantosa frialdad nada se sabe hasta el momento, pero los investigadores estarían trabajando en procura de hallar el hilo conductor que une a los unos con los otros.
Se sospecha que los asesinos, menores de edad, serían repartidores de droga. Se cree, además, que estos forman en un clan que sufrió alguna baja importante en uno de los enfrentamientos armados que este año arrojaron víctimas fatales en Santo Tomé.
Es decir que detrás de la masacre se insinúa -como en el crimen a la colombiana consumado el 8 de abril junto a la vieja Estación Mitre-, el negocio de las drogas prohibidas, o sin más, una nueva guerra entre clanes.
De tiroteos entre grupos rivales y ajustes de cuenta en la vecina ciudad se tuvo noticia a fines de enero y también a mediados de febrero. Del primero de esos incidentes resultó víctima un joven de 25 años, luego fue el turno de un menor que apenas contaba con 16 años de edad. Uno y otro fueron encontrados en la vía pública con sus cabezas destrozadas a balazos.
Otro pibe
El sábado 4 de junio un tiro por la espalda terminó con la vida de Juan Marcelo Daperno, en Guadalupe Oeste. El cadáver de este hombre, muerto a los 30 años de edad, fue encontrado en un pasillo de calle Avellaneda al 8100. En los primeros momentos, nada se supo respecto del matador, pero ahora está claro que un menor, de apenas 13 años, se hizo cargo del crimen. En sede policial, el chico ofreció detalles del caso, como sólo el matador de Daperno lo podría hacer.
Este contenido no está abierto a comentarios

