SEVERA DERROTA DE BLAIR EN EL PARLAMENTO
En un revés que amenaza con debilitar el gobierno de Tony Blair, la Cámara de los Comunes rechazó ayer el proyecto para endurecer las medidas antiterroristas que pretendía implementar el primer ministro. Su primera derrota parlamentaria desde que llegó al poder en 1997 lo golpea en un proyecto crucial, que defendió a capa y espada.
La controvertida propuesta, que buscaba extender el plazo de detención de sospechosos de terrorismo sin acusación concreta de los actuales 14 días a 90 días, recibió 322 votos en contra y 291 a favor. Los congresistas aprobaron en cambio la extensión del plazo actual de detención a 28 días.
Aunque el partido Laborista tiene una cómoda mayoría en la Cámara Baja, en este caso 49 de los 354 diputados laboristas se aliaron con la oposición, contra el líder británico.
La enérgica defensa del proyecto que había realizado Blair ante los legisladores no fue suficiente para convencerlos. Tampoco alcanzó el regreso anticipado de dos ministros que estaban de viaje —el de Exteriores, Jack Straw, y el de Finanzas, Gordon Brown— para participar en la votación, considerada una prueba de autoridad para el premier, que ya viene sufriendo una serie de reveses.
Blair recalcó que, tras los atentados del 7 de julio contra la red de transportes de Londres, la policía le pidió la ampliación del período de detención de sospechosos de terrorismo para hacer frente a las amenazas de nuevos ataques. Y agregó que desde entonces se han evitado dos ataques terroristas, pero no dio detalles.
A la hora de las interpelaciones en el Parlamento, Blair había reaccionado con visible indignación cuando alguien comparó el proyecto de ley con una medida de un Estado policial. “No vivimos en un estado policial, sino en un país que afronta una amenaza terrorista seria y real”, enfatizó, y agregó que era su deber y el de los parlamentarios apoyar el trabajo de la policía.
Blair presenció la votación agitando la cabeza, visiblemente nervioso. Luego se mostró exasperado por el resultado. “Lo que no comprendo es cómo podemos decir, en vista de la fuerza de la amenaza que enfrentamos, que las libertades cívicas de un pequeño número de sospechosos de terrorismo tienen prioridad sobre la libertad cívica fundamental del país a ser protegido del terrorismo”, declaró en una entrevista con la prensa.
Según el premier, “el laborismo será castigado por los ciudadanos si rechazamos el tipo de reformas que el público espera de su gobierno”. Y agregó: “A veces es mejor perder haciendo lo correcto que ganar haciendo lo equivocado”.
Cuando le preguntaron si piensa en renunciar, la respuesta fue tajante: “No”.
Su vocero, en tanto, admitió que Blair estaba “decepcionado”, pero señaló que esta votación es “un hecho aislado. No lo consideramos una cuestión de confianza en el primer ministro ya que fue una propuesta de la policía”.
El líder de la oposición conservadora, Michael Howard, no perdió la oportunidad para cargar contra el gobierno. La autoridad de Blair, dijo, ha “disminuido casi hasta el punto de desaparecer”. Y sugirió al premier que piense en renunciar.
El revés en la Cámara fortalece la tesis de opositores y de muchos laboristas, que estiman que el premier está perdiendo el control de su gobierno, tras las fuertes pugnas internas registradas en las últimas semanas, además de la renuncia de uno de sus ministros claves, David Blunkett.
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