SHARON DEBIÓ SER OPERADO POR UN ATAQUE CEREBRAL
El primer ministro de Israel, Ariel Sharon, sufrió una fuerte hemorragia causada por “un grave ataque cerebral” por la que debió ser sometido de urgencia a dos extensas operaciones que recién concluyeron esta mañana y tras las cuales sólo se informó que los médicos lograron detener la hemorragia y que el mandatario fue trasladado del quirófano a una sala de terapia intensiva, donde permanece anestesiado y conectado a un respirador artifical.
El gravísimo estado de Sharon lo obligó a delegar el mando en el viceprimer ministro Ehud Olmert, quien asumió formalmente en forma interina esta mañana y encabezó una reunión de Gabinete a la que había convocado con carácter urgente.
Tras la segunda operación –entre las dos intervenciones quirúrgicas sumaron 13 horas de quirófano-, el profesor Shlomo Mor Yossef, director del hospital Hadassah de Jerusalén, informó que el jefe de Gobierno, de 77 años, continuaba “en estado grave” aunque “estable” en una sala de terapia del departamento de neurocirugía.
Según los medios israelíes, antes de la operación el premier estaba inconsciente y sufría parálisis en las piernas. Tras una resonancia magnética, el equipo médico decidió una inmediata intervención quirúrgica para aliviar el cuadro, definido técnicamente como “una hemorragia cerebral grave”.
Este es el segundo infarto cerebral que sufre Sharon en menos de un mes. El 18 de diciembre había sido internado de urgencia y estuvo dos días en el hospital por un “leve” ataque, según informaron los médicos entonces, provocado “por un coágulo de sangre procedente del corazón”. También en esa oportunidad, Olmert había quedado a cargo del Ejecutivo.
Justamente, Sharon tenía previsto ser sometido hoy a un cateterismo cardíaco, una intervención que consiste en introducir un pequeño tubo de plástico flexible por una vena para solucionar un pequeño fallo cardíaco congénito, una perforación arterial, que al parecer fue una de las causas del ataque anterior.
Tras el susto de diciembre, el primer ministro fue sometido a una cantidad de exámenes médicos y, según el equipo que lo atendió, no presentaba problemas graves. Eso sí, le recomendaron bajar cerca de 60 kilos, pues los 140 que pesaba podrían causarle más problemas.
Los problemas cardíacos del premier generaron gran incertidumbre en el escenario político israelí, de cara a las elecciones legislativas programadas para el 28 de marzo. Por primera vez, tras su salida del partido de derecha Likud, en noviembre, Sharon tenía previsto presentarse con su nueva organización, Kadima (“Adelante” en hebreo), que según diversas encuestas encabeza las preferencias de los electores.
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