SHARON DESCARTO SU RENUNCIA
El primer ministro de Israel, Ariel Sharon, descartó rotundamente la posibilidad de dimitir con motivo de las nuevas acusaciones de corrupción contra él, informó hoy la emisora de radio del Ejército israelí.
Sharon dijo que no piensa en renunciar, al calificar como una “idiotez” las especulaciones en ese sentido, señaló la emisora.
La oposición había exigido el miércoles la dimisión del jefe de gobierno, después de que se formularan cargos contra el magnate de la construcción David Appel por el pago de sobornos a Sharon cuando éste se desempeñaba como ministro de Relaciones Exteriores.
Según la prensa israelí, la fiscal general en funciones, Edna Arbel, cree contar con suficientes pruebas para presentar también cargos contra el primer ministro. Se espera que la fiscalía israelí tome una decisión al respecto en las próximas semanas.
De acuerdo con el acta acusatoria dada a conocer ayer, Appel pagó a finales de la década 90 a la familia Sharon cientos de miles de dólares para que el entonces ministro de Relaciones Exteriores le apoyara en su pretensión de realizar un proyecto en una isla de Grecia.
Appel, según el acta, nombró en ese entonces asesor al hijo de Sharon, Gilad, a pesar de que éste carecía de experiencia profesional en el ámbito de la construcción. La policía israelí cree que el empresario pretendía de esta forma ejercer influencia sobre Sharon.
La fiscalía asegura que Sharon sabía que su hijo sacaría provecho de su relación con Appel, lo que el hoy primer ministro siempre ha desmentido. Además, Appel apoyó a Sharon para ganara las elecciones internas del partido Likud para escoger al candidato de esta agrupación política a la jefatura del gobierno.
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