SHARON GRAVE: SIGUE EN COMA PROFUNDO Y CON RESPIRADOR
El primer ministro de Israel, Ariel Sharon, continúa en gravísimo estado tras la doble intervención quirúrgica a la que fue sometido para frenar la fuerte hemorragia causada por un ataque cerebral. Los médicos informaron que durante la extensa operación lograron detener el sangrado y estabilizar al mandatario, que permanece en una sala de terapia intensiva, anestesiado y conectado a un respirador artifical.
El estado de Sharon lo obligó a delegar el mando en el viceprimer ministro Ehud Olmert, quien asumió formalmente en forma interina esta mañana y encabezó una reunión de Gabinete a la que había convocado con carácter urgente.
“Ahora está sedado en terapia intensiva. La intención es que no tenga una crisis hipertensiva. Lo vamos a mantener así durante tres días y después, de acuerdo a las tomografías, vamos a ir bajando la sedación. Por ahora no podemos decir nada de su condición”, dijo a Radio Mitre Félix Umansky, uno de los dos médicos argentinos que estuvieron al frente del equipo que intervino al premier.
Tras la segunda operación –entre las dos intervenciones quirúrgicas sumaron 13 horas de quirófano-, el profesor Shlomo Mor Yossef, director del hospital Hadassa Ein Karem de Jerusalén, informó que el jefe de Gobierno, de 77 años, continuaba “en estado grave” aunque “estable” en una sala de terapia del departamento de neurocirugía.
Umansky calificó la situación como “seria”, aunque todavía no necesariamente “irreversible”. “Hay que esperar un tiempo para ver la evolución. Hicimos todo lo que pudimos y estamos rezando todos por la recuperación de Sharon”, añadió.
Según los medios israelíes, antes de la operación el premier estaba inconsciente y sufría parálisis en las piernas. Tras una resonancia magnética, el equipo médico decidió una inmediata intervención quirúrgica para aliviar el cuadro, definido técnicamente como “una hemorragia cerebral grave”.
Este es el segundo infarto cerebral que sufre Sharon en menos de un mes. El 18 de diciembre había sido internado de urgencia y estuvo dos días en el hospital por un “leve” ataque, según informaron los médicos entonces, provocado “por un coágulo de sangre procedente del corazón”. También en esa oportunidad, Olmert había quedado a cargo del Ejecutivo.
Justamente, Sharon tenía previsto ser sometido hoy a un cateterismo cardíaco, una intervención que consiste en introducir un pequeño tubo de plástico flexible por una vena para solucionar un pequeño fallo cardíaco congénito, una perforación arterial, que al parecer fue una de las causas del ataque anterior.
Tras el susto de diciembre, el primer ministro fue sometido a una cantidad de exámenes médicos y, según el equipo que lo atendió, no presentaba problemas graves. Eso sí, le recomendaron bajar cerca de 60 kilos, pues los 140 que pesaba podrían causarle más problemas.
Los problemas cardíacos del premier generaron gran incertidumbre en el escenario político israelí, de cara a las elecciones legislativas programadas para el 28 de marzo. Por primera vez, tras su salida del partido de derecha Likud, en noviembre, Sharon tenía previsto presentarse con su nueva organización, Kadima (“Adelante” en hebreo), que según diversas encuestas encabeza las preferencias de los electores.
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