SI NO LLUEVE, LAS COSECHAS SUFRIRÁN UN DAÑO IRREVERSIBLE
Lejos de comenzar bien el año, los productores agropecuarios, hoy por hoy miran al cielo y ruegan que en los próximos días se reviertan los pronósticos meteorológicos y llueva, ya que de lo contrario las cosechas de maíz y soja sufrirán pérdidas importantísimas.
Para colmo de males este escenario se agrava si tenemos en cuenta que las precipitaciones que se necesitan para salvar algo de lo dañado deben ser abundantes. Por lo menos, 90 milímetros o más serían necesarios para calmar el daño que provocaría la prolongación de esta sequía en la economía de los productores agropecuarios.
En diálogo con CASTELLANOS, Juan Inwinkielried, presidente de la Sociedad Rural de Rafaela, aseguró que en nuestra zona para la cosecha de maíz una lluvia llega tarde ya. “Los maíces están muy complicados, por lo que muchos de los que iban a ser destinados a cosecha se utilizarán para picado, ya que el sol los quemó y no cargaron”.
En tanto, el Presidente de la Sociedad Rural de Rafaela sostuvo que de seguir el clima sin lluvias, como lo anunciaron desde el Servicio de Meteorología, en nuestra zona también se complicará la cosecha de soja de primera.
“No hay datos precisos de las pérdidas todavía, pero los maíces de primera están muy castigados, mientras que el maíz de segunda aún está a tiempo, pero necesitan lluvia de manera urgente. Es decir, la sequía está iniciándose recién, pero si esto se prolonga será desastroso y complicado realmente”, admitió Juan Inwinkielried.
A su vez, el Presidente de la Rural señaló que no hay dudas que este panorama “complica aún más la economía del productor”. Por eso, “lo único que queda ahora es rezar que llueva y esperar, ya que si no se registran precipitaciones importantes en los próximos 15 días se complicará bastante el panorama”.
Un panorama “preocupante”
Así calificó Arcadio Sapino, de Domingo Sapino Ltda., la actual situación de las cosechas si se cumplen los pronósticos climáticos. “Hay una escasez generalizada de humedad, con fuertes calores y lluvias por debajo de lo normal, lo que realmente es muy preocupante”.
Asimismo, Sapino manifestó que en nuestra zona “todavía se aguanta una semana más, luego la situación será de pérdidas importantes”.
Por otro lado, el responsable de la firma Domingo Sapino Ltda. expuso que respecto al país en general también hay faltante de lluvias, por eso ya se habla de una reducción de 14 millones de toneladas respecto al año pasado, donde se registró un récord de 84 millones de toneladas.
“En este sentido, se habla que para este año habrá 71 millones de toneladas. Esto se notará muchísimo en la economía del país sin dudas. Es decir, el 2006 arrancó mal para la agricultura, ya que tenemos un clima desfavorable según los pronósticos que se manejan hoy”, agregó el acopiador.
No obstante, Arcadio Sapino admitió que “por suerte gracias a la alta tecnología en genética, fertilizantes y siembra directa todavía se palea una situación que 15 años atrás hubiera significado una catástrofe”.
La sequía en la Argentina empuja el precio de la soja en Chicago
En Chicago la soja registró subas superiores al 2 por ciento ante la posibilidad de que la pronunciada sequía que castiga la pampa húmeda perjudique la próxima cosecha. Aquí, en sintonía, la oleaginosa ganó 5 dólares por tonelada desde el viernes y la nueva cosecha ya cotiza a 175 dólares. Pero los productores están lejos de festejar. Por el contrario, ruegan para que llueva.
“Todos los analistas atribuyeron las subas en Chicago a la situación climática que vive nuestra región: la seca que afecta tanto a Brasil como a la Argentina”, indicó Ricardo Baccarín, de Panagrícola. Desde hace unos años, el Mercosur superó a los Estados Unidos como mayor productor mundial de soja, con más de 100 millones de toneladas, contra unos 80 millones de los norteamericanos. Por eso lo que suceda en esta parte del planeta impacta de lleno en el mercado.
La falta de lluvias en las últimas semanas, en combinación con las altas temperaturas, está llenando de rojos y amarillos los mapas hídricos que prepara el Servicio Meteorológico. La situación, según los especialistas, ya está produciendo severos daños al maíz y podría jaquear también a la soja si no llueve -y copiosamente- en los próximos días.
En la corredora Enrique Zeni recordaron que, en el caso de este cultivo -y con una superficie sembrada récord de 15 millones de hectáreas-, las estimaciones arrancaron en 42 millones de toneladas. Pero el pronóstico era reservado: “Hay, en este momento, un déficit hídrico general.
Y en ese contexto no puede pronosticarse nada. Dios proveerá”, resumió uno de sus operadores.
Desde el Gobierno no había surgido todavía ningún indicio de preocupación, pero otro analista del mercado recomendó a los funcionarios comenzar a inquietarse. La lectura era la siguiente: en 2003 y 2004 hubo buenas cosechas con precios excepcionalmente altos, y el año pasado una supercosecha de 84 millones de toneladas permitió compensar la caída de las cotizaciones internacionales.
Pero ahora no habría ni una ni otra cosa. “Si se agrava la sequía, sin duda se verá perjudicada toda la economía”, evaluó la fuente.
Este contenido no está abierto a comentarios

