“SI NO SE APRUEBA, SE VUELVE PELIGROSAMENTE ATRÁS”
El Dr. Oscar Radkievich habló por primera vez de la convocatoria de acreedores de Colón, de la cual estará a cargo: “En Colón no es necesaria una auditoría, ya que tienen un conocimiento del pasivo. Para dar un ejemplo gráfico: si yo tengo 100 acreedores, todo depende de los vencimientos. Si yo tengo un vencimiento este mes y otro el mes que viene, se puede ir pagando sin entrar en concurso, haciendo un plan de pago. Pero, si tengo 30 0 40 que pretenden cobrar todos juntos o con diferencia de poco tiempo, no voy a poder pagar y entonces se puede pedir la convocatoria”.
En ese sentido, el abogado sostuvo que “las deudas laborales se cobran primero, son prioridad”, aunque destacó que puede haber un litigio con un jugador y no entrar dentro de esa categoría.
“La deuda con la Afip es una deuda privilegiada, pero los intereses, recargos y multas no son privilegiados. En el caso de los concursos la Afip posibilita pagar hasta en 96 meses esa deuda con un interes del 6% anual”, explicó en declaraciones a LT10.
En cuanto a cómo funcionará el club durante la convocatoria, precisó: “Puede ser administrado durante el concurso de manera normal, aunque no puede venderse ningún inmueble ni rodados. Desde mi punto de vista el pase de un jugador no está condicionado porque eso hace a la actividad normal de la institución. No se puede poner al juez en caracter de directivo para transferir un futbolista”.
“Es muy importante decir que a partir de la apertura del concurso se suspende todo el curso de los intereses de las deudas anteriores al concursamiento. Es un mojón importante para poder refinanciar porque congela el pasivo”, agregó.
Radkievich señaló que la deuda estimativa está entre los 14 y 15 millones de pesos “aunque de eso luego debe precisarse que es lo que corresponde y que es lo que no corresponde”.
“Si algún acreedor no acuerda entrar en la convocatoria, si se trata de laborales, no entra en la votacion porque son privilegiados. La votación debe reunir dentro de los denominados acreedores comunes, dos tercios de capital y lo que se llama mayoria simple, es decir, más de la mitad de la cantidad de acreedores”, indicó.
Sobre el proceso de verificación, destacó que debe dura un año y, por último, se dirigió a los socios: “Es muy necesario que los socios ratifiquen la decisión de la comisión directiva en la asamblea. Si la asamblea no apoya, todo vuelve atrás y los juicios individuales se deberán atender otra vez, se puede materializar el embargo a la cancha. Es decir, se vuelve peligrosamente atrás”.
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