Si yo hubiera
Si yo hubiera nacido en Anillaco podría haber empezado a gatear por la bajada de la calle Carlos Menem, hasta erguirme lo suficiente como para que mi mamá considerase que llegó el tiempo de anotarme en el Jardín de Infantes Carlos Menem (H) para que una de las cuatro salitas construidas por un holding holandés yo empezara a dibujar mis primeros palotes.
Si yo hubiera nacido en Anillaco sería un chico sano y fuerte porque en la edad del crecimiento mi mamá me hubiera comprado leche de la Granja Santa Cecilia, donde a pesar de las escasas condiciones geográficas, la chilena fue homenajeada con un establecimiento lácteo que lamentablemente cerró.
Si yo hubiera nacido en Anillaco, con una parte de lo que mi papi cobra de su Plan Jefe de Hogar me compraría una caja bagualera con la cara grabada de Carlos Menem y Cecilia Bolocco en el local de productos regionales El Caudillo, nombre que celebra a Carlos Menem.
Si yo hubiera nacido en Anillaco ayudaría a mi tío a pegar los afiches rojos y blancos en todas las columnas de alumbrado público con la consigna “Menem Senador” y a la noche le pediría que me convide de su vino San Huberto, ese que antes se llamaba Vino Menem pero que le cambiaron el nombre quizás para vender un poco más.
Si yo hubiera nacido en Anillaco, todas las veces que me lastimé jugando a la pelota me hubiera curado en el Hospital Mohibe Akil de Menem, y me hubiera vuelto sano y gordote por los manjares de la cocinera que tiene un básico de 69 pesos y junta 400 por mes si es que trabaja los 30 días
Si yo hubiera nacido en Anillaco, al llegar a grande, podría trabajar como jardinero o parrillero en la casa Rosadita de Carlos Menem o, para no ser tan precioso, en la de Spadone o en la de Alderete y tendría muchos músculos por recorrer las manzanas que cada una de ellas ocupan.
Si yo hubiera nacido en Anillaco también podría haber trabajado en la fábrica de zapatillas Adidas; pero solamente dos años, porque luego de la re elección me hubiera quedado en la calle junto a otros 174 obreros, porque a la fábrica la cerraron, de modo que sería uno más de los tantos que no tienen empleo.
Si yo hubiera nacido en Anillaco no andaría preguntando qué es lo que tienen esos contenedores sellados que están en un descampado y que llegaron un día, cuando Menem era presidente, porque quizás podrían echarme a cascotazos como a Angelleli o podría quedarme sin mi plan.
Si yo hubiera nacido en Anillaco tendría que haber huido de mi casa en el 99, cuando se desbordó el dique que embalsaba el agua para regar los viñedos Menem y dejó buena parte del pueblo inundado, porque la empresa contratada cobró por materiales de calidad y construyó una bazofia.
Si yo hubiera nacido en Anillaco, al llegar los turistas, le podría ofrecer un folleto turístico con las referencias del lugar donde se promocionan la iglesia, la casa paterna de Menem, el hospital Mamá Menem, el jardín Menem Junior y el Hotel Los Amigos, que es de los hermanos de Menem.
Si yo hubiera nacido en Anillaco nunca hubiera pintado en las puertas de La Rosadita el cartel que dice “Menem devolvé l…” pero está inconcluso, porque quizás aparecieron los custodios de Menem y vaya uno a saber lo que le pasó al letrista que se quiso pasar de gracioso con Menem.
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