SIEMPRE, EL SUEÑO EMPIEZA EN TANDIL
A esa hora, la tranquilidad de la ciudad se interrumpió por la sirena de la autobomba que los interceptó en la ruta y los acompañó hasta el centro. Llegaron los campeones… y se notó.
El calor agobiaba a los tandilenses pero, a la hora de la llegada hasta la lluvia quiso recibir a Boca, y cayó como un alivio refrescante bien recibido por la gente que se agolpó para saludar a los ídolos. A los lados del micro, flameaban las banderas azul y oro, en su mayoría, pertenecientes a la Peña Vicente Pernía. Justamente, gente de esta peña pretende que Bianchi los visite como en el año 2000. Inclusive, se llegó a disparar una propuesta para convertir al Gran DT en ciudadano ilustre.
Antes, en Buenos Aires, los jugadores se reunieron para realizar la última práctica en Casa Amarilla. Ahí fue donde se reencontraron los jugadores que en diciembre obtuvieron la Copa Intercontinental en Yokohama. Y después de los saludos, comenzó la práctica.
El trabajo fue liviano, pensando en el largo viaje que estaba por venir. Los que retornaron ayer sólo trotaron mientras que el resto ensayó ejercicios de definición. Después, llegó el almuerzo y la hora de abordar el micro. A las 13.30, ya estaba camino al destino final del día. Fueron alrededor de cinco horas de viaje.
Hoy, el equipo se entrenará en doble turno y mañana, parte de los concentrados emprenderán un nuevo trayecto: a las 10, viajarán, en un vuelo charter, a Salta para enfrentar a Independiente en el primer partido del año, a las 22.10.
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