SIETE SOLDADOS NORTEAMERICANOS PERDIERON LA VIDA EN IRAK
El tiroteo se produjo cuando una patrulla de la Policía militar estadounidense se enfrentó con una milicia leal a la fracción radical chiíta, Muqtada al-Sdr, las denominadas “Brigadas del Mahdi”, en un control realizado en ese barrio periférico de la capital iraquí cuando trataban de tomar el control de una comisaría.
El incidente es el último de una larga y cruenta saga de enfrentamientos que este domingo sacudieron Irak, desde Bagdad a Basora, y que en la ciudad santa de Nayaf se cobraron la vida de más de una veintena de personas.
Las fuentes militares señalaron que las fuerzas de la coalición junto con miembros de la seguridad iraquí incrementarán “su esfuerzo para restablecer la seguridad en la zona” y lamentaron la muerte de los siete soldados a manos de los radicales.
Continúa la violencia
Veinte civiles iraquíes y cinco militares extranjeros murieron hoy en choques entre chiitas, que protestaban por el arresto de uno de sus líderes, y fuerzas de la ocupación en las inmediaciones de una base española en Nayaf
Al menos 20 manifestantes iraquíes murieron y más de 200 sufrieron heridas, según el balance provisional brindado por el médico Hassan Tabet al Dulami, del hospital Al Hakim, en Nayaf.
También un soldado norteamericano y cuatro salvadoreños perdieron la vida durante esos violentos choques, según un parte del alto mando militar de Estados Unidos.
La protesta de la milicia Ejército del Mehdi reclamó la liberación del clérigo Mustafa Al Yaqubi, uno de los asesores principales del líder chiita Moqtada Al Sadr, quien hoy declaró “inútiles” las marchas y llamó a “aterrorizar” a los ocupantes.
Los manifestantes, vestidos de negro, con pasamontañas y cintas verdes en la frente, gritaban consignas contra Estados Unidos y portaban carteles y retratos de Sadr, quien se opone frontalmente a la presencia de tropas extranjeras en Irak.
Aunque los violentos choques se libraron en las inmediaciones de la base Al Andalus, de la brigada Plus Ultra de España, ningún militar ibérico fue muerto o herido, informó hoy el Ministerio de Defensa de ese país.
Un comunicado ministerial aseveró además que la base fue atacada con disparos de fusil “por un grupo de incontrolados” partidarios de Al Yaqubi, detenido en la madrugada de ayer “por fuerzas de la coalición, sin participación de miembros de la Brigada Plus Ultra”.
Los manifestantes querían saber además quién detuvo a Yaqubi y protestaban por la clausura de un diario afín a Sadr, dispuesta por las autoridades de ocupación con el argumento de que incitaba a la violencia.
Los seguidores de Sadr se manifestaron hoy también en las principales ciudades de Irak, Bagdad y Basora, pero sólo en Nayaf fueron reprimidos.
El administrador civil estadounidense en Irak, Paul Bremer, condenó los violentos enfrentamientos desatados en Nayaf y formuló una advertencia a los seguidores de Sadr.
“Esta mañana, un grupo de personas traspasó una frontera”, dijo Bremer en rueda de prensa en Bagdad. “Han empleado la violencia. Esto no va a ser tolerado”, declaró Bremer.
Sadr llamó hoy a sus partidarios del ala radical chiita -la rama del Islam mayoritaria en Irak- a “aterrorizar a sus enemigos” porque, según afirmó, las manifestaciones realizadas fueron “inútiles”.
En un comunicado difundido en la ciudad santa de Kufa, Sadr pidió cesar las manifestaciones, “ya que se han vuelto inútiles”, para pasar a “aterrorizar a nuestros enemigos”, sin detallar el alcance de esta última exhortación.
Por otro lado, el mando militar de Estados Unidos en Irak informó hoy que dos infantes de marina de ese país murieron en sendos ataques de insurgentes en el oeste de Bagdad.
Uno de los soldados murió en combate ayer mientras que el segundo perdió la vida hoy, por heridas recibidas en la víspera. Con estas muertes se eleva a 411 el número de militares estadounidenses caídos en combate o en atentados desde el inicio de la invasión a Irak, hace más de un año.
La zona al oeste de Bagdad, donde prevalece la rama sunnita del Islam -minoritaria en Irak y sostén principal del derrocado régimen de Saddam Hussein- es uno de los principales focos de resistencia contra las fuerzas de ocupación.
El miércoles pasado, cuatro contratistas que trabajaban para las tropas de Estados Unidos murieron durante un ataque rebelde en la ciudad de Falluja, donde una multitud quemó y mutiló sus cadáveres, arrastró los despojos por las calles y colgo de un puente parte de los restos.
El mismo día, cinco soldados murieron en la misma área del llamado “triángulo sunnita” cuando una bomba explotó bajo el vehículo en que se trasladaban.
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