SIGUE CALENTÁNDOSE LA INTERNA DE LA UCR Y TERRAGNO SE OFRECIÓ COMO MEDIADOR
La temperatura en la interna de la UCR sigue subiendo, y, mientras el partido aparece cada vez más cerca de una fractura y su titular, Roberto Iglesias, llamó a que se vayan todos los que quieran hacerlo, el senador radical independiente Rodolfo Terragno se ofreció como mediador en el diálogo, aunque aclaró que su intención sería la de convencer a los dirigentes que impulsan un acercamiento al kirchnerismo de alejarse de esa postura.
Tras las declaraciones cruzadas de los últimos días, Iglesias, Federico Storani y Leopoldo Moreau volvieron hoy a cargar duro contra los radicales K. Y desde ese sector respondieron, también con dureza, el intendente de Mar del Plata, Daniel Katz, y el diputado por Catamarca Genaro Collantes.
En diálogo con radio América, Storani, quien con Moreau y Jesús Rodríguez es uno de los principales impulsores de un alineamiento radical detrás de la eventual candidatura del ex ministro de Economía Roberto Lavagna, reconoció que “en la práctica (la situación actual) supone una fractura” y acusó a los radicales K por su presunta “tentación de estar cerca del poder y tener un poco de protagonismo”.
Moreau, en tanto, insistió en que la convocatoria del presidente Kirchner a una concertación “no existe” y opinó que “hay una peligrosa forma de pensar, que es pensar la democracia como de un solo partido”. En declaraciones a radio Continental, sostuvo que “las convicciones y fortaleza de los argumentos de cada sector” deben demostrarse en la Convención Nacional del partido, que se realizará el viernes 25 y a la que el sector que impulsa un acercamiento al oficialismo decidió no concurrir y sólo enviar algunos representantes para exponer su posición.
Desde el otro lado, Katz cuestionó que de los candidatos que discute el partido –Lavgana y Kirchner- “ninguno es radical ni ha dicho que sea candidato”. En diálogo con FM La Isla, también criticó a la conducción radical por querer “llevar de la nariz” al partido “detrás de decisiones que se toman entre poquititos, que todo el mundo tiene que acatar y que, encima, son discutibles desde lo partidario”.
Collantes, por su parte, apuntó a la cúpula de la UCR por conducir el partido “desde el insulto y el ataque personal” y actuar “con total irresponsabilidad” y “de forma hipócrita” por no reconocer que “no tiene candidatos propios”.
Desde el lugar que la da su banca unipersonal en el senado como radical disidente, Terragno abogó por el diálogo y se ofreció como mediador, aunque se declaró “irreductible” en su postura contra el oficialismo. “Estoy en contra de Kirchner, pero trato de entender cuál es el proceso que lleva a algún gobernador e intendente radical a estar cerca del Gobierno. Estoy dispuesto a dialogar con ellos serena y respetuosamente, y aspiro a convencer a algunos”, explicó.
Mientras, Iglesias acusó a Kirchner de querer “desgarrar” a la UCR por temer “que aparezca una figura que le pueda poner trabas al proyecto hegemónico que intenta ejecutar”. Y se manifestó a favor de una salida drástica: “Hay un grupo de dirigentes de nuestro partido que quiere irse con el partido del Presidente. Lo que sostenemos nosotros es que si se quieren ir, que se vayan”.
Este contenido no está abierto a comentarios

