SIGUE CERRADO EL COLEGIO Nº 9 DE CAPITAL FEDERAL
Unos 640 alumnos –cerca de la mitad de los 1400 que cursan en la Escuela Normal N° 9– seguirán hoy sin clases. Luego de que la Justicia clausuró el edificio por serias deficiencias, el gobierno porteño sólo pudo reubicar las actividades de los niveles inicial, primario y terciario de esa escuela y del Liceo N° 7 que funcionan en la avenida Callao 453, pero no del secundario.
A partir de hoy las clases se dictarán en cuatro colegios vecinos –tres privados y uno estatal– que prestarán gratuitamente aulas al gobierno y éste aportará personal de limpieza y de control en los accesos.
La Secretaría de Educación porteña informó que los 140 niños del nivel inicial cursarán en el Instituto Universitas (Callao 408); los 377 del primario lo harán en el colegio La Salle (Tucumán y Riobamba); los 160 estudiantes del terciario irán al Consejo Superior de Educación Católica (Consudec, en Bartolomé Mitre 1869), y los 150 alumnos del Liceo N° 7, que funciona en el turno noche, deberán trasladarse unas diez cuadras, a Entre Ríos 757, sede de distintos establecimientos públicos.
“El edificio no estaba en buenas condiciones, pero no era para tanto como para clausurarlo”, dijo Tatiana Fernández, alumna de cuarto año del Normal N° 9, al referirse a la medida del juez en lo Contencioso y Administrativo y Tributario N° 2, doctor Roberto Gallardo, que cerró el edificio en forma preventiva por considerar que hay riesgos de “electrocutación generalizado” y “de incendio”.
PUERTAS CERRADAS
Tatiana fue ayer a la escuela con dos de sus amigas, para tener noticias sobre qué pasaría con las clases. La encontraron cerrada, con fajas de clausura y custodiada por policías. Ante las puertas de Callao 453 era constante el desfile de chicos que, en bicicleta o caminando, se acercaban en busca de novedades. En tanto, por el acceso del pasaje Santos Discépolo entraban y salían albañiles con carretillas con escombros.
Adentro, unos 40 hombres contratados por el gobierno porteño reparaban los techos y los cielos rasos, reemplazaban luminarias, instalaban tableros eléctricos y luces de emergencia, y retiraban viejas estufas en desuso y hasta un monumento de Paula Albarracín. Según Luis Rey, subsecretario de Recursos y Acción Comunitaria de la Secretaría de Educación, para pasado mañana el edificio estará en condiciones de retomar las actividades.
“No entendemos cómo pueden hacer en un fin de semana lo que no hicieron durante los tres meses de vacaciones, por ejemplo. El año pasado hicimos varias sentadas en el colegio para pedir el cambio de las estufas –que eran pantallas prohibidas desde hace diez años– y denunciamos también los problemas de humedad”, dijo Mara Esperanza, también de cuarto año.
Hoy, a las 11.30, personal de la Superintendencia de Bomberos, representantes legales del gobierno porteño y de la Dirección General de Infraestructura verificarán “el estado de las obras para establecer si permiten el acceso, la permanencia y circulación de los alumnos en forma segura”. Así lo informó anoche a LA NACION Gustavo Moreno, asesor de menores del gobierno porteño, quien por la tarde pidió la inspección al juez Gallardo. Si el veredicto es positivo, podría levantarse la clausura.
En tanto, se supo que en la Escuela N° 481 Esteban Echeverría, de Santa Fe, se suspendieron ayer las clases luego del derrumbe del cielo raso y la mampostería de un balcón.
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