SIGUE LA BÚSQUEDA DE LOS DESAPARECIDOS EN EL TIGRE
Con un importante operativo, la Prefectura continuaba buscando a un chico de 11 años y un adulto, desaparecidos tras el choque de anoche entre una canoa y una lancha de pasajeros en el río Luján, que dejó dos muertos.
El rastrillaje se está realizando bajo difíciles condiciones. “Por la noche no se pudo trabajar con buzos, y a medida que pasan las horas se hace más complicado encontrarlos porque la corriente del río Luján puede arrastrarlos varios metros”, aseguró el prefecto mayor Emilio Casabuón, a cargo del destacamento Tigre de la Prefectura.
Para complicar todavía más las cosas, en las últimas horas se produjo una sudestada que aumentó notoriamente la profundidad de la zona donde se produjo la colisión, lo que complica la labor de los buzos.
Mientras tanto, el padre del nene que murió y del que todavía sigue desaparecido responsabilizó al capitán de la lancha de pasajeros por el accidente. “No hicieron nada para esquivarnos, ni siquiera señales de luces. Nos paramos haciendo señas que se corran, pero no pasó nada”, aseguró entre lágrimas Rafael Luna.
El hombre relató conmovido los momentos previos al impacto. “Los chicos se abrazaron a mí y gritaron”, reveló. Luego del choque, todos cayeron al agua, al igual que las restantes cuatro personas que viajaban en la canoa. Según DyN, ninguno de ellos habría llevado chalecos salvavidas, obligatorios para este tipo de navegación.
Todo sucedió pasadas las 20.30 de ayer en el río Luján, frente al Museo Naval y muy cerca del Parque de la Costa. Ya era de noche. Por causas que se investigan, una lancha colectiva de la empresa “Expreso Paraná” que navegaba fuera de servicio, colisionó con una canoa de pescadores.
Por el impacto, sus siete tripulantes cayeron al agua. Tres de ellos se salvaron porque llegaron nadando a la orilla. Pero no todos tuvieron la misma suerte. Un hombre de 45 años y un nene de 9 murieron. Y otras dos personas se encuentran desaparecidas.
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