SIGUE LA BÚSQUEDA DE PERSONAS
Tras el inusitado desborde del río Salado que ingresó como un aluvión a esta ciudad a fines de abril, se abrió un registro de búsqueda de personas que llegó a totalizar 1.775 nombres, de acuerdo al Centro de Búsquedas que se había instalado en ATE. Se los definió entonces como desencontrados, como una forma de evitar toda connotación fatalista al dato que, aun así, era preocupante.
Fue así como el 6 de mayo, la fiscal federal Cintia Gómez pidió que se inicie un minucioso operativo de búsqueda de estas personas, solicitud que se canalizó a través del juzgado federal de Francisco Miño.
El resultado de esa búsqueda, que se desarrolló en esta ciudad y en otras localidades afectadas por la inundación, arrojó hasta el 4 de junio un total de 1.709 personas localizadas.
La búsqueda no finalizó y quedaban, hasta la fecha mencionada, 66 personas desencontradas que registran distintas situaciones:
En el listado, hay personas de las que no se sabe quién solicitó la búsqueda.
Hay personas buscadas pero que nadie conoce.
El teléfono de quien solicitó la búsqueda es erróneo o no existe y, por lo tanto, no hay punto de contacto.
Hay datos insuficientes para la búsqueda, por ejemplo nombres incompletos o, en el caso de las mujeres, figura el apellido de casada.Resta hacer un relevamiento por parte de la Secretaría Electoral para que constate si ese listado de nombres y apellidos se corresponden con personas que existen.El criterio que se sigue por el momento y hasta que concluya la investigación es que de ninguna manera se puede afirmar que sean personas desencontradas o desaparecidas.
Cómo fue el operativo
La búsqueda de personas que se hizo según la base de datos organizada por ATE y la UNL involucró a la Policía Federal y a otras fuerzas nacionales (Gendarmería, Prefectura), además de la Policía provincial. Además se dio intervención a la Secretaría Electoral de la provincia, Registro Civil, Morgue Judicial, Servicio Penitenciario, Corte Suprema de Justicia, cementerio municipal y cementerios privados, y Ministerio de Salud y Medio Ambiente de la provincia.
Como resultado se obtuvo que:
Uno de los cementerios privados comunicó que no se habían inhumado los restos de personas que figuraban en la lista.
El Servicio Penitenciario comunicó que una de las personas de la lista corresponde a un interno que no regresó al penal luego de una salida transitoria.
El cementerio municipal dijo que no se realizaron inhumaciones de personas cuya identidad coincidiera con alguien de la lista.
El Registro Civil informó que había registrado la defunción de una de las personas y que 82 personas habían gestionado nuevos DNI.Por ahora, el listado oficial de personas fallecidas sigue siendo de 23: 21 muertas por asfixia por inmersión y dos menores, uno por hipotermia y otro por muerte súbita.
Una unidad provincial
En la órbita del Ministerio de Gobierno de la provincia se habilitó la Unidad Provincial de Búsqueda de Personas que, al 4 de junio seguía registrando diez personas sin encontrar, incluidos dos niños (uno de meses y otro de 4 años) y su madre.
Hasta ese día se habían registrado 453 llamados y en 445 casos se obtuvo un resultado positivo en la búsqueda.
Todavía siguen vigente los números telefónicos 4572672/73/74, que es donde recurren las personas que necesitan localizar allegados que estuvieron afectados por la inundación y cuya suerte desconocen. También resulta útil para confirmar si hay personas o familias enteras que hayan buscado refugio en otra localidad.
El sistema opera con las siguientes premisas:.
Quien se comunica con cualquiera de esas líneas telefónicas deja su nombre y un número telefónico que permita mantener el contacto, junto con los datos de las personas que quiere localizar.
Se inicia el rastreo en la base de datos, según la información suministrada por ATE, FUL, UTN, más otra basa confeccionada según relevamientos propios.
Si la persona buscada no figura, se lo rastrea en el padrón electoral.
Luego de algunos días, si no se producen novedades, la búsqueda es derivada a la policía.Hay un dato curioso, según aportan fuentes de la mencionada Unidad: los llamados que se registran provienen principalmente de sobrinos, empleados, amigos, allegados, pero no de personas que residían con aquél a quien buscan.Al igual que la investigación que se siguió en la Justicia Federal, cabe destacar que si bien se obtuvieron datos certeros sobre la mayoría de las personas buscadas, quedaban, al 4 de junio, diez personas sin localizar.
Informe de Salud
El subsecretario de Salud, Daniel Tardivo, explicó a El Litoral cuál fue la participación del Ministerio de Salud en relación a la notificación de los cadáveres de las personas fallecidas durante la inundación.
El funcionario explicó que “en nuestra ciudad existen tres morgues: la judicial, que por entonces estaba desactivada porque funciona en el cementerio, que se inundó; la del hospital Iturraspe, que desde hace años está fuera de funcionamiento; y la del Cullen”.
Por este motivo, recordó que “recibimos del Dr. Luciano Bordón, asesor legal de dicho establecimiento de salud, un informe sobre los cadáveres que habían ingresado a ese servicio. En un primer momento fueron 22, 20 de los cuales estaban identificados y fueron entregados a sus familiares a través de las empresas fúnebres”.
Tardivo indicó que uno de esos cadáveres no fue retirado y otro no pudo ser identificado, al tiempo que mencionó que, luego de 10 días aproximadamente, se notificó otro cadáver, correspondiente a un señor que había sido encontrado en un bañado, pero aclaró que por entonces ya había sido rehabilitada la morgue judicial. Por último, Tardivo aclaró que la cartera sanitaria elevó el correspondiente informe con estos datos al ministro de Gobierno, Carlos Carranza.
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