SIGUE LA DANZA EN EL PJ: OTRA LISTA NACIÓ Y SE DESVANECIÓ EN EL DÍA
Una lista de candidatos a diputado nacional supuestamente modelada entre la Casa Rosada y el gobernador Jorge Obeid volvió a mover ayer el avispero del justicialismo santafesino, pero duró lo que un suspiro: a medianoche ya estaba caída.
A menos de una semana del cierre de presentación, y tras la enésima negativa de María Eugenia Bielsa a encabezar la nómina, trascendió que el jefe de Gabinete, Alberto Fernández, y Obeid habrían punteado los nombres de Horacio Rosatti, ministro de Justicia de la Nación, para el primer lugar; Héctor Sylvestre Begnis, ministro de Salud provincial y afiliado radical, segundo; la diputada provincial Laura Venesia o alguna otra dirigente de Rosario para el tercer puesto; el legislador nacional Julio Gutiérrez, cuarto, y Carlos Carranza, asesor del senador Carlos Reutemann, quinto.
De los cinco nombrados, cuatro terminaron contestando anoche a La Capital -personalmente o a través de sus voceros- que la versión, o el intento por tentarlos en todo caso, no eran serios: Rosatti, Sylvestre Begnis, Venesia y Carranza dejaron trascender sin tapujos el comentario negativo, sabedores de que sus nombres habían estado ocho horas en danza abonando el terreno de las especulaciones.
Al diputado Julio Gutiérrez, el restante, Obeid lo había llamado al filo del cierre de las conversaciones con la Casa Rosada para decirle que se vaya preparando para la pelea.
Los rumores, en efecto, habían comenzado a esa hora, pasado el mediodía; a media tarde fueron tomando cuerpo dando a la lista como segura competidora, pero a las 22 la enterraron definitivamente.
¿Fue otra muestra de las desinteligencias del PJ santafesino? ¿No se contaban suficientes, casi al término de una semana por demás complicada?
Un dato insoslayable -que quedó claro en las comprobaciones efectuadas por este diario- pudo haber influido. El senador Carlos Reutemann se desentendió del armado desde un principio cuando le cruzaron las consultas (a lo mejor no le supieron interpretar debidamente las respuestas sopladas a través del teléfono), pese a que los autores que confeccionaban la nómina le reservaban dos lugares (el tercero y el quinto) o, mejor dicho, le inscribían a dos dirigentes identificados con su sector, seguros de que iban a complacerlo (Venesia y Carranza).
Obeid, según las fuentes, estaba satisfecho con la elaboración. En principio, porque volvía a percibir el compromiso del gobierno nacional con el peronismo local tras el vacío desencadenado con la renuncia de María Eugenia Bielsa. Que figurase un ministro del gobierno nacional (Rosatti) y otro provincial (Sylvestre Begnis) de impecable llegada y afecto con el titular federal de Salud, Ginés González García, garantizaba identificación con el elenco nacional. Cuestión necesaria tras los gestos y fotos incómodos que el PJ santafesino tuvo que digerir desde el 20 de junio en Rosario, cuando Kirchner saludó con un abrazo en la Bolsa de Comercio al ex intendente socialista y principal contrincante en Santa Fe, Hermes Binner.
Otro dato que trascendió fue que por estas horas Obeid intentaría un último esfuerzo por convencer a María Eugenia Bielsa. El gobernador, según las fuentes, se habría hecho depositario de las quejas por la intransigencia de la funcionaria, quien, a pesar de que las encuestas la posicionaban de manera formidable, rechazó el convite.
“Vos la trajiste a la política; su actual figura se la debe al peronismo y a vos; lo menos que podía intentar era un desplante de esta naturaleza que nos descoloca a todos y desbarata la estrategia”, le exclamó un legislador al gobernador en las últimas horas.
Bielsa, además de resolver el cupo femenino y la representación territorial de Rosario, era vista como la única figura capaz de disputarle a Binner los votos de la clase media en esta ciudad, la más numerosa del padrón.
No fue aquella la única expresión airada escuchada ayer. Por pedido de licencia de Obeid, dos rosarinos están al frente del PJ provincial (Norberto Nicotra y Angel Baltuzzi). Y otros más completan el secretariado y figuran en la junta departamental.
En un cónclave se escuchó: “¿Y con esta lista, dónde está representado el peronismo de Rosario? ¿A través de un ministro que es afiliado al radicalismo? ¡Pero si Kirchner ni lo conoce a Sylvestre Begnis!”.
Cuando se mencionó el nombre de Laura Venesia, alguien respondió que no reside más en Rosario sino en la ciudad de Santa Fe.
Otro detalle, aunque dificultoso de calibrar cuánto importa, es que los dos operadores de la Casa Rosada que supieron venir a Santa Fe, Juan Carlos Mazzón y José Salvini, resultaron ajenos al reciente armado de lista y tuvieron evaluaciones negativas.
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