SIGUE LA POLÉMICA TRAS LOS ABORTOS REALIZADOS A DOS DISCAPACITADAS
Las dos jóvenes discapacitadas que quedaron embarazadas tras ser violadas —una en Mendoza, la otra en Guernica, provincia de Buenos Aires— se recuperaban ayer de los abortos que se les practicaron. Ambas intervenciones contaron con autorización judicial y despertaron indignación en grupos católicos antiabortistas. En Mendoza, por ejemplo, una ONG convocó a una marcha para “pedirle perdón a la sociedad por el crimen cometido”. Y en parroquias de todo el país, en las misas de este fin de semana se leerá una declaración contraria al aborto.
A la chica mendocina —tiene 25 años y padece convulsiones— se le practicó el aborto en la noche del miércoles, en un hospital público de su provincia. Tenía un embarazo de 12 semanas.
A la adolescente de Guernica —tiene 19 años y estaba en el quinto mes de embarazo—, en cambio, la práctica se le realizó en una clínica privada de La Plata. La intervención se llevó a cabo el sábado pasado, pero recién ayer el abogado de la familia de la joven, Marcelo Peña, lo hizo público. A principios de mes, la Suprema Corte bonaerense había autorizado que se le realizara la intervención a la chica, pero los médicos del hospital San Martín de La Plata se negaron a hacerlo porque, sostuvieron, el embarazo estaba demasiado avanzado.
El aborto fue pagado por una ONG que está a favor del aborto. “”Nos ocupamos de encontrar al médico que lo hiciera, al que conocíamos y era muy competente”, dijo Dora Coledesky, activista de la Campaña Nacional por el Derecho al Aborto Legal, Seguro y Gratuito”. “Todo esto fue legal”, agregó en referencia a que la Corte provincial ya había autorizado el aborto.
A las pocas horas de la intervención la joven volvió a su casa. “Su estado es excelente”, afirmó el abogado Marcelo Peña.
Ayer, por otro lado, la madre y la hermana de la joven de Guernica se presentaron en los Tribunales platenses y le pidieron a la fiscal Virginia Bravo que se realice un estudio de ADN para determinar quién la violó. Por el caso sigue detenido un tío de la joven.
Algunas organizaciones antiaborto salieron de inmediato a criticar la intervención. “Acá se cometió un homicidio, se ha matado a un chico”, dijo el titular de Pro Vida, Roberto Castellano.
La intervención a la joven mendocina fue el miércoles a la noche y duró 15 minutos. No se informó en qué hospital se hizo ni qué médicos la practicaron. Apenas se conoció que el aborto se había practicado, la ONG Vida Más Humana convocó a una marcha para el sábado en la plaza San Martín de Mendoza para “pedirle perdón a la sociedad por el crimen cometido”.
El subsecretario de Gestión Sanitaria de Mendoza, Fernando Scherbovsky, informó que “la paciente evolucionó favorablemente” y que en la mañana de ayer ya había sido dada de alta. La chica mendocina tiene un retraso mental severo y está medicada con un fármaco contraindicado en el embarazo porque puede generar malformaciones en el feto. Su madre denunció en la Policía la violación y reclamó que se le practicara un aborto.
Pero la ONG de origen católico VITAM interpuso un recurso de amparo en la Justicia y lograron frenar la intervención. La familia de la joven, entonces, presentó un recurso en la Corte Suprema provincial. Finalmente el máximo tribunal avaló la operación.
Ante los casos de las dos chicas, el miércoles la Iglesia salió a fijar su posición contraria al aborto. “No sembrar la cultura de la muerte”, pidieron los obispos a través de un documento.
Pero la Iglesia no planea limitarse a ese pronunciamiento. Trascendió que la Comisión Permanente del Episcopado hará en las misas de este fin de semana una campaña contra el aborto mediante la lectura en las parroquias de una declaración que llevará el nombre de “Una cuestión de vida o muerte”. La Iglesia también publicaría solicitadas en los principales diarios.
Este contenido no está abierto a comentarios

