SIGUE LA PRESIÓN DEL GOBIERNO PARA SUMAR MAS SECTORES A UN ACUERDO
La disputa entre el Gobierno y los empresarios ganaderos para contener el precio de la carne se profundizó ayer, después de la dura respuesta que dio una de las entidades del sector al presidente Néstor Kirchner, quien había tildado a sus integrantes de “avaros e insensibles”. La vicepresidenta de la Confederación de Asociaciones Rurales de Buenos Aires y La Pampa (CARBAP), Analía Quiroga, dijo por la mañana, en declaraciones radiales, que el Presidente era un “desagradecido” y que no tenía “materia gris”.
La entidad —una de las ocho que se negó a firmar el acuerdo de precios porque el Gobierno no cedió en bajar las retenciones a las exportaciones— pidió disculpas “a la investidura presidencial”, mediante una carta. Sin embargo, avaló la reacción de la empresaria al explicar que “el exabrupto tuvo que ver con las agresiones” que les propinó antes el Gobierno. Así lo explicaron en una improvisada conferencia de prensa (de la que no participó Quiroga), Javier Jayo Ordoqui, titular de la entidad.
“Lo primero que no tiene el Presidente es materia gris en la cabeza, porque si tuviera tendría que tener memoria”, dijo Quiroga, quien por la tarde aclaró que sólo había querido decir que Kirchner “no tiene memoria”. También había dicho que era “desagradecido” con el aporte del sector a la economía.
El Presidente Kirchner optó por no responder a las críticas y partió rumbo al Sur. No obstante, varios allegados salieron a respaldarlo. Uno de ellos fue el piquetero, Luis D’Elía, de la Federación Tierra y Vivienda (FTV) quien dijo que “la dirigencia ganadera que critica a Kirchner es la misma oligarquía vacuna que tiene las manos sucias de sangre argentina”.
Jorge Ceballos, Coordinador Nacional del Movimiento Barrios de Pie señaló que las declaraciones “resultan una falta de respeto”. También el presidente del bloque justicialista de senadores, Miguel Pichetto, calificó a la dirigente como “irresponsable”.
El resto de las entidades —que no firmaron el acuerdo para congelar por un año el precio de la carne— se reunieron ayer en la Rural con la idea de abrir nuevamente el diálogo con Economía. Aunque voceros de la Sociedad Rural y de CRA (Confederaciones Rurales Argentinas) dejaron claro que no firmarían el acuerdo en las actuales condiciones. Pero anoche firmó el convenio la Asociación de Productores y Exportadores, a cargo de la cuota Hilton.
El Ministerio de Economía redobló la presión y un vocero ratificó que las medidas para establecer retenciones móviles y cupos a la exportación “siguen bajo estudio”. El malestar de los ganaderos también tiene que ver con el aumento que tuvo el sector en el impuesto inmobiliario rural. Los empresarios argumentan que “los municipios viven del aporte del sector agropecuario”. Además, cuestionan al secretario de Agricultura, Miguel Campos, quien “no interpreta las necesidades del país”, señalaron ayer en CARBAP.
Esta tensión en las negociaciones, llevaron a esta entidad a mantenerse con “acciones gremiales latentes”, señaló Jorge Srodek, prosecretario de CARBAP. En caso de que, el Gobierno insista con aumentar las retenciones, podrían ir a un paro la semana que viene, advirtió.
La suerte del acuerdo de precios firmado hasta ahora por algunas de las entidades del sector y el Gobierno dependerá del ingreso diario de ganado en el Mercado de Liniers. Si es normal, (entre 12 y 13 mil cabezas de ganado), los frigoríficos podrán vender el novillo a 4,40 pesos, tal como se comprometieron. En cambio, si el ingreso es menor el precio tendería a subir y no habría margen para mantener el acuerdo. Según una consulta de Clarín, en el Mercado de Liniers, —anoche a última hora— el ingreso de cabezas era de 7.000 animales y se calculaba un cierre con 13 o 14.000 cabezas, “algo por encima del promedio”, señaló una fuente del mercado.
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