SIGUE LA TENSIÓN EN ECUADOR: HOY PODRÍA REUNIRSE EL CONGRESO
El Congreso de Ecuador podría reunirse hoy para analizar la situación que se vive en el país, luego de que el presidente, Lucio Gutiérrez, declarara en la noche del viernes el estado de sitio en la ciudad de Quito para tratar de frenar las multitudinarias manifestaciones en su contra de los ciudadanos, que han desafiado la orden y preparan nuevas protestas.
Desde la oposición, ya se baraja la idea de que se derogue el decreto por el cual también se ha disuelto la Corte Suprema.
Mientras las fuerzas armadas apoyeron al mandatario, el vicepresidente Alfredo Palacio se ha desmarcado de Gutiérrez y ha rechazado el “estado dictatorial” que vive el país.
Gutiérrez, en un mensaje televisado a la nación y rodeado por el alto mando militar y varios ministros, anunció también la disolución de la Corte Suprema de Justicia y dijo que el estado de emergencia se ejecutará ante la conmoción nacional que han generado las protestas en Quito.
El periodista ecuatoriano Javier López, de radio Sucre confirmó el estado de emergencia en Radio 10. “La multitud salió con cacerolas. Tildan de dictador a Lucio Gutiérrez por tener la mayoría parlamentaria”, señaló
Tras pedir al pueblo ecuatoriano que se encomiende a Dios, Gutiérrez explicó que su decreto limita los derechos a la libre opinión, reunión y circulación y estableció como zona de emergencia el distrito metropolitano de Quito.
Su decisión fue confirmada y respaldada por las Fuerzas Armadas que, en rueda de prensa, ratificaron que se harán cargo de resguardar el orden en la capital del país.
El jefe del Comando Conjunto, el vicealmirante Víctor Hugo Rosero, remarcó que el estado de excepción busca “recuperar la paz y el orden perdidos en los últimos días” y señaló que la medida “no atenta contra ningún ciudadano”.
La medida generó inmediatas reacciones de políticos que calificaron a Gutiérrez de “dictador”, mientras que varios diputados pedían a todos sus colegas que se reúnan de manera urgente en el Parlamento para derogar el decreto presidencial.
El legislador Guillermo Landázuri, del opositor partido Izquierda Democrática, dijo que espera contar con el respaldo de cincuenta de los cien diputados del unicameral Parlamento para concretar la reunión hoy mismo.
Mientras, el alcalde de Quito, Paco Moncayo, señaló que el Ayuntamiento ha solicitado a los legisladores que se “autoconvoquen” en el Congreso para analizar la situación.
El presidente del Congreso, Omar Quintana, del Partido Roldosista Ecuatoriano, aliado del Gobierno, recordó que el Congreso tiene pendiente una reunión para el próximo martes, fecha para la que se ha preparado un homenaje al presidente de Chile, Ricardo Lagos, que tiene previsto llegar a Ecuador el lunes en visita oficial.
Quintana no confirmó si convocará hoy a la reunión en el Parlamento, pero insistió en que el martes se tenía previsto tratar en la Cámara la crisis de la Corte Suprema y de la función judicial, que ha sido el detonante de las protestas ciudadanas.
Una polémica decisión adoptada en diciembre pasado por una mayoría de diputados adeptos al Gobierno, que decidieron destituir a los antiguos jueces de la Corte Suprema de Justicia, levantó una oleada de críticas de la oposición, que sospecha que la medida violó la Constitución y la independencia del poder judicial.
Las protestas han reclamado la restitución del estado de derecho, que los manifestantes dicen que se rompió con el cambio de la Corte, pero sobre todo deploran que esa maniobra al final haya permitido el retorno del polémico ex presidente Abdalá Bucaram.
El presidente de la Corte Suprema, Guillermo Castro, amigo personal de Bucaram, decidió a finales de marzo anular los juicios que por presunta corrupción se seguían contra el ex gobernante.
Bucaram regresó a su natal Guayaquil el pasado 2 de abril, después de ocho años de exilio en Panamá, lo que aumentó la tensión política en el país.
Las protestas han subido de tono desde entonces y el pasado miércoles llegaron a su clímax cuando miles de quiteños, “autoconvocados” a través de la frecuencia de una radio capitalina, empezaron a salir por la noche a las calles de Quito para pedir la renuncia de Gutiérrez.
Los “cacerolazos”, como llaman los quiteños a esas protestas nocturnas, sorprendieron a las autoridades que súbitamente han incrementado la presencia de policías y militares que resguardan los principales edificios del Estado, especialmente el Palacio de Gobierno, el Parlamento y la Corte Suprema de Justicia.
Pese a la vigencia del estado de excepción, decenas de miles de quiteños salieron a las calles para desafiar las medidas presidenciales y exigir la dimisión a Gutiérrez.
Durante la noche y la madrugada la Policía se mantuvo alejada de los manifestantes y no se ha informado, de momento, de enfrentamientos o incidentes, aunque el prefecto de la provincia de Pichincha, cuya capital es Quito, Ramiro González, denunció la existencia de diez detenidos
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