SIGUE LA VIOLENCIA URBANA Y PARÍS ESTÁ BLINDADA
Pese a las medidas oficiales y al refuerzo de la seguridad, la violencia urbana en Francia parece no tener fin. En la madrugada de hoy, se quemaron 502 vehículos y 206 personas fueron detenidas, según un balance definitivo divulgado por la Dirección General de la Policía Nacional (DGPN).
Las cifras marcan un leve aumento respecto de los 463 coches incendiados la noche anterior en todo el territorio francés. La diferencia se notó en las provincias, que registraron un incremento de vehículos quemados, con un total de 416.
Uno de los incidentes más serios fue el ataque a la mezquita de Carpentras, en el sur de Francia, con bombas Molotov, que causó desperfectos leves en el exterior del edificio, donde había unas veinte personas. El ataque fue condenado inmediatamente por el presidente francés, Jacques Chirac, quien expresó en un comunicado “su solidaridad con la comunidad musulmana de la ciudad” y aseguró que se investigará la agresión “para que sus autores sean castigados”.
Sin embargo, en la capital disminuyeron los disturbios, con 86 vehículos calcinados contra 111 durante la noche del jueves al viernes. Justamente en París, se reforzó notablemente la seguridad y unos 3.000 agentes policiales –600 traídos especialmente de otras localidades- ocuparon puntos estratégicos ante el temor de que se intensificaran los ataques durante el fin de semana.
De hecho, las autoridades locales prohibieron todo tipo de concentración en la capital francesa durante hoy y mañana “cuya naturaleza sea provocar o provocar el desorden en la vía y los lugares públicos”. La prohibición comenzó a regir esta mañana, desde las 10 locales.
El gobierno de Chirac teme el contagio de la violencia registrada en la periferia a los barrios de la capital. Estos temores se basan en un intenso intercambio de mensajes de texto y de Internet registrados en los últimos días que convocan a “acciones violentas” para el 12 de noviembre en París. Ayer fue feriado en Francia.
Durante 22 horas, París estará blindada . Cualquiera que infrinja la prohibición de reunirse se arriesga a ser condenado hasta con dos meses de cárcel y/o a una multa de 3.750 euros.
Centros de atracciones de turísticas, como la Torre Eiffel, Champs Elysees y la Plaza de la Bastilla serán lugares de control especial , así como las estaciones ferroviarias y del subte.
Asimismo, unos trescientos agentes se movilizarán para la seguridad en torno al Stade de France, el recinto deportivo donde esta noche juegan un partido de fútbol las selecciones de Francia y Alemania.
El estadio está en Saint Denis, justo fuera del “anillo” urbano de París y es la zona donde se han localizado los mayores incidentes desde que comenzaran el pasado 27 de octubre, tras la muerte accidental de dos adolescentes mientras eran perseguidos por la Policía.
La prohibición de concentraciones en lugares públicos es una medida raramente aplicada. La última vez que tuvo lugar fue en el verano de 2004 cuando a París llegaron líderes mundiales para conmemorar el 60 aniversario del desembarco de Normandía, aunque entonces fue limitada a algunos barrios de la capital y no a toda ella, como ahora.
Desde el miércoles pasado rige en la ciudad otra prohibición: vender combustible en pequeñas cantidades , para evitar la posibilidad de que los violentos fabriquen bombas caseras.
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