SIGUE SIN RESPUESTAS LA PROBLEMÁTICA DEL BASURERO MUNICIPAL DE SANTO TOMÉ
Finalmente, en la sesión del día de ayer en el Concejo de la ciudad de Santo Tomé el bloque radical -que componen Fabián Palo Oliver y Carlos Tepp-, no consiguió el tratamiento sobre tablas para el expediente N° 4347, en el que consta el proyecto por el cual, se solicita al Ejecutivo local que tome medidas para que, en el término de 30 días, resuelva dotar de distintas medidas de seguridad al predio en el que se depositan los residuos urbanos domiciliarios -sitio conocido como basurero, vaciadero o volcadero municipal-, luego de haber ocurrido un nuevo accidente en el lugar.
Al momento de pedirse el citado tratamiento, el radicalismo santotomesino no pudo contar con la adhesión de los dos tercios de votos necesarios, a pesar del acompañamiento del edil justicialista Fabián Luján (bloque Eva Perón) y de la concejala socialista Libertad Lostumbo, porque se encontró ante la negativa de Proyecto 2000 a pleno (Sergio Ripoll, Silvia Zuanet y Gerardo Silvestri). Entonces, la votación salió 4 a 3, cuando el radicalismo necesitaba al menos que terminara 5 a 2 para poder tratar dicha propuesta, la que, tal como se anticipó el pasado lunes, ya tiene varios antecedentes; estuvo ausente con aviso Marta Purgat, la restante legisladora del socialismo.
Aplicación no efectiva
En consecuencia, el proyecto fue derivado a las comisiones internas de Gobierno e Higiene, destino que el 21 de abril de 2005 también había tenido un pedido de informe del radicalismo sobre la anunciada construcción del relleno sanitario municipal -hecha por el intendente Angel Piaggio hace aproximadamente dos años atrás-, con el que se daba continuidad, indirectamente, al tema del volcadero de Los Hornos -en el oeste de Santo Tomé-, ya abordado dos veces en proyectos de 2004, año de las trágicas muertes de dos menores que realizaban tareas de `cirujeo’ en dicho lugar.
Al principio, la preocupación del bloque radical por esta problemática tuvo eco en el seno del mencionado cuerpo legislativo, a tal punto que tanto en 1998 como en 2002 consiguieron la sanción de dos normativas, hecho que también fue puntualizado por este medio. No obstante ello, tal cual lo especifican los propios ediles del radicalismo, “la aplicación de esas disposiciones no fueron efectivas”; pero aclaran que “lo cierto es que el Cuerpo estuvo a la altura de las circunstancias y en aquella oportunidad la preocupación manifiesta de algunos concejales se vio reflejada por el acompañamiento de la totalidad de los ediles, demostrando su interés en solucionar las falencias detectadas en el sector, tratando los proyectos y proponiendo medidas correctivas con el único fin de dar solución a los problemas”. “Esto fue así hasta que en setiembre de 2004 se produce la trágica muerte del menor Julián Gutiérrez, causada por un tiro de escopeta cuando realizaba tareas de `cirujeo’ en el vaciadero municipal”, agregan desde el bloque radical.
Negación sistemática
“Insólitamente, los concejales justicialistas del bloque Proyecto 2000 negaron el tratamiento sobre tablas de un proyecto de resolución que establecía las medidas necesarias para superar la inseguridad vigente en el vaciadero; con posterioridad, al persistir las deficientes condiciones de inseguridad, presentamos otro proyecto de resolución el 30 de noviembre de 2004 para que se proceda al cierre perimetral del predio en el que se efectúa el vaciadero, se instale un portón de ingreso, iluminación y personal de vigilancia las 24 horas del día”, explican luego.
“Asimismo, pedíamos que se efectúe un relevamiento de los menores que hacen tareas de `cirujeo’ y se asista alimentariamente a sus familias. Pero, al igual que el proyecto anterior, este tampoco fue acompañado por los concejales oficialistas y fue derivado para su estudio a las tres comisiones, con el argumento manifestado que en los días siguientes se trasladaría el volcadero a otro sector de la ciudad”, añaden los autores, para finalizar con el siguiente concepto: “La negación sistemática de asumir errores, la actitud permanente de no implementar ninguna medida efectiva para protección de las personas, e inclusive a negar aportes constructivos de las minorías legislativas por parte del oficialismo, nos obliga a insistir con proyectos presentados en tres oportunidades y que no han tenido sanción legislativa”.
Esquinas
En la sesión ordinaria de ayer, el cuerpo legislativo de Santo Tomé aprobó el informe sobre el proyecto que en su momento había presentado el radicalismo, para que el Ejecutivo instale en la intersección de las calles 9 de Julio y Salta un regulador de velocidad, “con el objetivo de evitar las frecuentes colisiones entre vehículos que allí se producen”. Probablemente -todavía no ha sido confirmado aún-, el municipio apele a la construcción de un lomo de burro para resolver el problema, al igual que en la esquina de 9 de Julio y Falucho, referida por este medio en fotonoticia publicada el viernes 15 de setiembre.
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