SIGUEN APARECIENDO DOCUMENTOS QUE ADVERTÍAN LA IMPORTANCIA DEL CERRAMIENTO DEL TERRAPLÉN
Un informe que el gobierno de la provincia remitió a la Cámara de Diputados en 1997, en el primer mandato de Jorge Obeid, consideró a la avenida Circunvalación Oeste “una obra de característica hidrovial” para la “adecuada defensa contra inundaciones” del río Salado en “una amplia zona del ejido urbano de Santa Fe”. El documento fue producido por la Dirección Provincial de Vialidad, por entonces a cargo de Claudio Tibaldo, hoy diputado del PJ y fiel defensor de Carlos Reutemann. Y una copia simple ya llegó a manos del juez Diego de la Torre (Instrucción 7º) que investiga la catástrofe hídrica.
El juez ya había incorporado a la causa otro expediente de Vialidad Provincial iniciado un año antes, en 1996, por el ex secretario de Recursos Hídricos de la Municipalidad de Santa Fe, Raúl Jonás, quien advirtió a Tibaldo que debía cerrarse la defensa oeste. “Esta obra resulta de vital importancia para toda la ciudad. Es el único sector por el cual podría ingresar el agua proveniente de una crecida de mediana recurrencia. Si no se procede a la ejecución de dicho cierre (…) podría verse seriamente comprometida (…) la ciudad toda.”, escribió Jonás. Era el 6 de setiembre de 1996. La obra no se hizo y la profecía se cumplió el 29 de abril de 2003.
Fuentes judiciales dijeron ignorar por qué vía este segundo informe oficial llegó a manos del juez De la Torre, pero un número (expediente 4133 UCR) permitió a Rosario 12 rescatarlo esta semana del archivo de la Legislatura. Es un pedido de informes de la ex diputada ya fallecida Sara Pinasco que la Cámara votó el 14 de agosto de 1997, previo dictamen de la comisión de Obras y Servicios Públicos que presidía Juan Carlos Mercier, hoy senador por La Capital.
Pinasco estaba preocupada por el costo de los tramos I y II de la avenida de Circunvalación Oeste y la supuestas fallas de la obra. Pero también indagó sobre una cuestión que hoy suena profética. “Si se tuvo en cuenta que la obra se construyó sobre terrenos bajos y anegables y que, por tal motivo, va a existir afloramiento del agua. Indicar entonces qué medidas se previeron y si las mismas se ejecutaron”.
El gobierno contestó en octubre de 1997. “La avenida de Circunvalación es una obra de característica hidrovial, es decir contempla solucionar el acuciante problema del tránsito vehicular del conurbano de Santa Fe y a la vez dar adecuada defensa contra inundaciones, no solamente a la obra en sí, sino también a una amplia zona del ejido urbano de Santa Fe”, afirmó. “Va de suyo que ante una creciente extraordinaria, dicha zona y la avenida de Circunvalación, por quedar bajo el nivel del agua, estarán sometidas al riesgo de afloramientos de agua que inevitablemente se filtrarán a través del subsuelo y acumulará a raíz de las precipitaciones pluviales que ocurran dentro del ejido urbano y no puedan evacuarse por escurrimiento natural. Para subsanar este inconveniente se ejecutaron canales y lagos reservorios y dos estaciones de bombeo, que complementándose con las existentes, mantendrán acotada la altura del agua, a efectos de resguardar la integridad de la avenida y la zona urbana afectada”, dice el informe oficial que produce el ingeniero civil Cayetano Giangreco, director de Obras de Vialidad. Tibaldo y el entonces ministro de Obras Públicas, Juan José Morín, lo convalidan con su firma.
Tibaldo es uno de los que más sabe sobre estos temas. Ya estaba en Vialidad en el primer gobierno de Reutemann (1991/95) y luego siguió en el turno de Obeid (1995/99). El 12 de mayo de 1994 acompañó al entonces ministro de Hacienda y Obras Públicas, Juan Carlos Mercier cuando se abrieron las ofertas para construir la Circunvalación Oeste. En el acto participó también el entonces subsecretario de Obras Públicas, Daniel Depetris, hoy senador del PJ por San Jerónimo.
Mercier elogió el proyecto hidrovial porque la defensa contra las inundaciones significaría proteger más de un tercio de la población de la capital provincial, según una cita del funcionario que publicó “El Litoral”. Anunció que la obra se financiaría con “un crédito del
del Fondo Arabe Kuwaití” ‑como ocurrió‑ o de lo contrario “sí o sí” con fondos provinciales si el gobierno no accedía a la operatoria financiera internacional.
Entre las consecuencias de la obra de infraestructura para la ciudad, el gobierno destacó la siguiente: “Protección contra crecidas del sistema Paraná‑Salado ante picos de hasta 8 metros medidos en la escala del dique dos del puerto local”, agregó el vespertino.
La obra tuvo dos inauguraciones. Una el 9 de agosto de 1997 con Obeid y Reutemann juntos. Y otra el 11 de diciembre, solo con Obeid. El día que el aviso oficial anunció: “Una obra vale más que mil palabras”, con foto de la avenida Circunvalación Oeste, epígrafe (“Inversión: 25 millones de pesos. Obra finalizada”) y un sello sobre la imagen: “Tarea cumplida. Gobierno de Santa Fe”.
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