"SIGUEN IMPUNES LOS ASESINATOS DEL 19 Y 20"
El reclamo de justicia por la cruenta represión policial de diciembre trágico volvió a golpear ayer en el centro del poder. Una marcha convocada por casi 40 organizaciones sociales, expresiones políticas y organismos de derechos humanos llegó hasta la plaza de Mayo, frente a la Casa Gris, con una demanda que se repite desde aquel baño de sangre que dejó nueve muertos ûsiete de ellos en Rosario‑ y decenas de heridos en las calles de la provincia.
“Cárcel a los asesinos de los caídos en las luchas populares. Juicio y castigo a los responsables de las muertes del 19 y 20 de diciembre de 2001: Carlos Reutemann y Enrique Alvarez, ex subsecretario de Seguridad Pública y hoy agente de la Side”. Un rato antes de la manifestación popular, Jorge Obeid justificó a los jueces santafesinos que ya llevan tres años en el trámite de las causas de la represión. “La justicia tiene sus plazos. Eso sí, lo que no puede haber es impunidad”, dijo.
La protesta tuvo su punto de encuentro en la plaza del Soldado, alrededor de las 10, y después una gruesa columna de dos cuadras avanzó por el microcentro hasta la plaza de Mayo. Más de 1.500 personas, según los organizadores que no ocultaron su sorpresa por la fuerte operativo de seguridad.
El despliegue de las fuerzas policiales llegó hasta la Secretaría de Derechos Humanos de la provincia, cercana a la Legislatura, pero muy lejos del paso de los manifestantes. Sin embargo, a media mañana, ya había tres vehículos con pelotones de la Guardia de Infantería Reforzada apostados sobre calle Saavedra.
Por esas paradojas santafesinas, Obeid recibió ayer al ministro de Justicia y Derechos Humanos de la Nación, Horacio Rosatti. Un amigo con el que habló sobre otros asuntos, pero después el gobernador no pudo esquivar las preguntas sobre diciembre trágico. “A tres años no hay culpables de las muertes”, la plantearon. “Es un tema que tendrá que resolver la justicia -dijo Obeid-. La justicia tiene sus plazos. Generalmente, los plazos de la justicia a todos los que miramos desde afuera nos parecen lentos, pero también tendrá sus motivos para llevar adelante una investigación minuciosa y que determine… Eso sí, lo que no puede haber es impunidad”.
“Hay que tener en cuenta también las personas detenidas por las muertes del 19 y 20 de diciembre en Santa Fe, de manera que la justicia ha tomado determinaciones. Es más, si no estoy mal informado la única provincia donde hay detenidos por las muertes del 19 y 20 de diciembre es en Santa Fe”, insistió.
‑¿Usted cree que se pueden obviar las responsabilidades políticas en hechos como éste?
‑Esto lo tendrá que determinar la justicia -se defendió el mandatario.
Más tarde, una columna de 200 metros de manifestantes llegó hasta la plaza de Mayo, convocada por organizaciones sociales, gremios, grupos piqueteros, expresiones políticas y organismos de derechos humanos, entre ellos las Madres de Plaza de Mayo, Familiares de Desaparecidos, Movimiento Ecuménico, la Casa de Derechos Humanos y el Foro contra la Impunidad.
Una tía de Marcelo Pasini, el jovencito de 15 años asesinado en Santa Fe, en diciembre trágico se encargó de leer un documento firmado por las 38 organizaciones que convocaron al acto. Una denuncia de las condiciones de miseria, explotación y sometimiento en la que viven miles de santafesinos. “En Santa Fe, esta política de exclusión ejecutada por Reutemann y Obeid trajo como consecuencia el 55 por ciento de pobreza, 25 por ciento de indigencia, 21,3 por ciento de desocupación y la caída de 10.000 planes sociales desde marzo a la fecha”, dice la declaración.
“Se publicitó un progreso en la política de los derechos humanos, pero tenemos decenas de compañeros encarcelados y la represión a las luchas (…), mientras siguen impunes los asesinatos del 19 y 20 de diciembre en la provincia de Santa Fe”. El pliego incluyó nueve demandas. Pero una sobresalió entre otras. “Cárcel a los asesinos de los caídos en las luchas populares. Juicio y castigo a Reutemann y Alvarez, responsables de las muertes del 19 y 20 de diciembre”.
Al final, los nombres de los muertos resonaron frente a la Casa de Gobierno: Claudio Lepratti, Juan Delgado, Graciela Acosta, Walter Campos, Rubén Pereyra, Yanina García, Graciela Machado, Ricardo Villalva y Marcelo Pasini. Y un grito que se repitió una y otra vez: “¡Presentes!”.
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