SIGUEN LAS TAREAS DE RESCATE DE SOBREVIVIENTES DEL KATRINA
En la costa del Golfo de México no había tiempo ni siquiera para contar los muertos: la prioridad era rescatar a los sobrevivientes, que permanecían varados en techos de casas, mientras el nivel del agua subía peligrosamente.
Los ingenieros trataban de reparar dos diques de Nueva Orleans fisurados, y la gobernadora Kathleen Blanco expresó que todas las personas que permanecen en la ciudad -refugiadas ahora en el estadio deportivo Superdome y en otros centros de rescate- deben abandonarla.
La funcionaria manifestó que quería que el Superdome fuera evacuado en dos días, pero no quedaba claro a dónde irían las personas.
“La situación está empeorando”, declaró Blanco al canal de televisión ABC. Cuando le preguntaron si Nueva Orleans sería evacuada, respondió: “No creo que podamos hacer nada más en este momento”.
Para reparar uno de los diques que contienen al Lago Pontchartrain, los funcionarios arrojaron unos 1.350 kilogramos (3.000 libras) de bolsas de arena desde helicópteros y colocaron decenas de barreras de concreto de unos 4,5 metros (15 pies) en la fisura.
El mayor general Don Riley, del Cuerpo de Ingenieros del Ejército, dijo que las autoridades tenían también un plan más audaz: encontrar una barcaza para tapar el hueco de unos 122 metros (400 pies).
“El desafío es una pesadilla de la ingeniería”, expresó Blanco. “La Guardia Nacional ha estado arrojando bolsas de arena, pero es como arrojarlas en un agujero negro”.
Riley manifestó que podría llevar cerca de un mes sacar toda el agua de la ciudad.
La marina estadounidense enviaba cuatro barcos con agua potable y otros suministros, mientras que los equipos médicos y trabajadores de la Cruz Roja de todo el país llegaban a la devastada región.
Una vista de la devastación desde un helicóptero que volaba por Luisiana y Misisipí reveló que aún había personas sobre los techos de casas que esperaban ser rescatadas por lanchas.
“Sólo puedo imaginar que así se veía Hiroshima hace 60 años”, declaró el gobernador de Misisipí Haley Barbour después de ver la devastación desde el aire.
Las autoridades dijeron que era demasiado pronto para estimar la cantidad de muertos. En un sólo condado de Misisipí habrían muerto al menos 100 personas, y los funcionarios están “muy, muy preocupados de que sea mucho mayor” la cantidad de fallecidos, expresó Joe Spraggins, director de defensa civil del condado Harrison. En el vecino condado de Jackson, las autoridades dijeron que había al menos 10 muertos.
Los funcionarios de Luisiana manifestaron su temor de que haya muchos muertos allí también, convirtiendo a Katrina en la tormenta más devastadora de las que han castigado en décadas a Estados Unidos.
Blanco pidió a los residentes que pasaran el miércoles orando.
En Luisiana, Misisipí y Alabama, más de un millón de residentes permanecían sin electricidad, algunas sin agua potable.
Katrina, que perdió fuerza, era el miércoles una depresión tropical, con vientos de unos 48 kph (30 mph) al desplazarse por el Valle de Ohio en la mañana.
Este contenido no está abierto a comentarios

