SIGUEN LOS CRUCES ENTRE BLUMBERG Y D’ELÍA POR LAS MARCHAS
El día después de la masiva convocatoria en Plaza de Mayo continúan los enfrentamientos entre el ingeniero Juan Carlos Blumberg y el funcionario Luis D’Elía. El ingeniero volvió a apuntar la mayoría de sus dardos contra uno de sus destinatarios preferidos: al calificar la contramarcha del Obelisco como “un fracaso”. El líder piquetero salió a responderle con el mismo término y agregó que las convocatorias del padre de Axel “van a franco descenso”.
Blumberg cargó contra la decisión de D’Elía de llamar a una manifestación al Obelisco en su contra para ayer. “Tenía todo el derecho de hacer una contramarcha -afirmó-, pero debió hacerse otro día”, dijo el ingenirero.
Y agregó, que “hay funcionarios que mienten y dicen barbaridades que nos hacen quedar muy mal como argentinos”.
La respuesta del subsecretario de Tierras para el Hábitat Social no se hizo esperar, arremetió utilizando el mismo término pero con un agregado, al señalar que la marcha de ayer frente a la Rosada “fracasó ostensiblemente” porque el ingeniero “esperaba a 300 mil personas y solo le fueron 10 mil”.
En ese sentido, dijo además que “afortunadamente el pueblo argentino ayer le dio la espalda a las propuestas de mano dura y represión que quiere darle a nuestros jóvenes rejas y balas…, cuando nosotros queremos darle educación, formación y trabajo. Las convocatorias de Blumberg van en franco descenso”.
Al hablar más temprano, el padre de Axel también aprovechó para criticar esta vez al Premio Nobel de la Paz Adolfo Pérez Esquivel, quien ayer se abrió de D’Elía y negó haber organizado el acto junto con él en el Obelisco. “Yo respeto que le hayan dado un premio a él (sic), pero que me haya tildado de fascista no sé de dónde lo sacó”, afirmó Blumberg.
También cuestionó elípticamente a la líder de Madres, Hebe de Bonafini, quien ayer lo acusó de apropiarse de la Plaza de Mayo, “un lugar que -dijo la mujer-, es de las Madres y no de los cobardes como él”. El ingeniero opinó que “en las convocatorias anteriores no hubo problemas, pero ahora que la marcha se hizo en la Plaza parecería que no es un lugar de todos los argentinos”.
Este contenido no está abierto a comentarios

