SIGUEN RECOLECTANDO PRUEBAS EN EL CASO DE MIRTA DE PRATO
En teoría, el magistrado tiene tiempo hasta el jueves de esta semana para resolver. Sin embargo, dicho plazo es prorrogable.
Durante los últimos días, De la Torre escuchó el testimonio de familiares y empleados de la víctima. También tomó declaración testimonial a personas allegadas al imputado por este crimen.
Tal como lo informara El Litoral, la prueba de “dermotest” -que detecta la presencia de pólvora- realizada en las manos del detenido, arrojó resultados positivos. De todos modos, los abogados defensores del imputado -Guillermo Gerarduzzi y Ricardo Rodelli- advirtieron que esta prueba sólo es de carácter orientativo. En este sentido, remarcaron que la presencia de parafina en las manos “no indica necesariamente que haya disparado un arma de fuego” y recordaron que también puede producirse un resultado positivo “si la persona manipuló fertilizantes, algunos cosméticos o alimentos, tierra, tabaco, orina, toda sustancia oxidante, blanqueadores o detergentes”.
Los profesionales insistieron en que “como rige el secreto de sumario, nada podemos decir sobre la presunta responsabilidad o inocencia de nuestro defendido, salvo recordar que `toda persona inculpada de un delito tiene derecho a que se presuma su inocencia, mientras no se establezca legalmente su responsabilidad’ “.
Lo que se sabe es que el detenido, al declarar ante el juez, negó cualquier tipo de responsabilidad en el asesinato.
El 20 del mes pasado, Mirta de Prato fue encontrada muerta en su casa de La Rioja y San José. El homicida le había disparado en dos oportunidades con una escopeta. La mujer, vieja vecina del barrio Roma, era propietaria de la tradicional ferretería Prato.
Pocas horas después, la policía detuvo en Irigoyen Freyre 2795 a un profesional de 63 años, conocido de la víctima y hasta el momento único sospechoso del crimen. En ese domicilio, se habrían secuestrado al menos tres armas de fuego,
entre ellas una escopeta de grueso calibre, además de otros elementos como un bolso con prendas de vestir.
El detenido sufrió una descompensación y por eso debió ser internado durante varios días en el hospital José María Cullen. Esta circunstancia obligó al juez De la Torre a esperar que el sospechoso se encontrara en condiciones adecuadas, antes de tomarle declaración.
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