SIMONA TORRETTA Y SIMONA PARI: “LOS SECUESTRADORES NOS PIDIERON PERDÓN”
Simona Torretta y Simona Pari, las dos rehenes italianas que fueron liberadas ayer tras permanecer secuestradas por un grupo islámico durante 21 días en pleno centro de Bagdad, contaron que sus captores “eran religiosos que nos enseñaban los principios del Islam y al final se excusaron y nos pidieron perdón”.
“Fuimos bien tratadas, con mucho respeto”, aseguró al llegar a Roma Torretta, la joven voluntaria de 29 años que permaneció secuestrada junto con Pari, ambas trabajaban para la ONG “Un puente para Bagdad” cuando fueron capturadas.
“Fue duro, pero sabíamos que íbamos a ser liberadas”, agregó la joven, quien tuvo que rendir testimonio ante los magistrados italianos apenas llegó a Roma cerca de la medianoche en un vuelo especial desde Kuwait.
Además, confesó que “hubo momentos en los que teníamos miedo de morir y otros que reíamos por nada”. Y aseguró que los secuestradores “entendieron nuestro trabajo y desde ese momento mejoró la relación; nos trataban con dignidad”.
“Volvería a hacer todo lo que hice, con todas las consecuencias que eso implicó, aunque siento mucho el sufrimiento que hice pasar a mi madre porque no se lo merece”, admitió Simona Tortea.
La cooperante, que presta servicio en Irak desde hace nueve años, declaró que “probablemente” regresará a Bagdad, tal como lo había anticipado su madre: “Es su vida, su felicidad, si regresa tengo que respetar su decisión”, aseguró Ana Maria Torretta.
Las Simonas, ambas de 29 años de edad, fueron liberadas ayer cerca de las 19, hora de Bagdad, las cinco de la tarde en Italia y el mediodía en la Argentina. Un video de un camarógrafo italiano las mostró cubiertas de la cabeza a los pies por un vestido negro, con guantes y las caras ocultas tras un velo también negro.
Simona Torretta llevaba en las manos una caja de cartón y Simona Pari un sobre blanco. En el video se vieron brevemente otras tres personas, una de las cuales es Maurizio Scelli, comisario extraordinario de la Cruz Roja Italiana, que viajó desde Roma para concretar la liberación de las chicas que se oponen a la guerra en Irak.
Este contenido no está abierto a comentarios

