SIMULARON UN OPERATIVO DE RESCATE EN EL AEROPUERTO LOCAL
Fuego, bomberos, “heridos”, camilleros, socorristas, ambulancias que van y vienen y más atrás una aeronave “en emergencia”. La pista de aterrizaje del aeropuerto de Sauce Viejo sirvió ayer por la mañana de escenario para montar una supuesta catástrofe aérea.
Un simulacro. Que fue coordinado por la Fuerza Aérea y que contó con el aporte de los organismos de emergencia: Dipaes, Defensa Civil, Cobem y los bomberos de Santo Tomé y Sauce Viejo. Se hizo para tomar el tiempo y organizar, sin fallas, un operativo de respuesta ante este tipo de accidentes.
Días atrás se había simulado un alerta mediante radiollamados. Pero hoy dos pilotos que comandaban un avión de Fuerza Aérea -el mismo que sirve para sacar fotografías desde el aire-, bajó a las 10.15 en el aeropuerto. Antes comunicó a torre de control que tenía un desperfecto en uno de sus motores, y que llevaba seis pasajeros.
Por eso ni bien el aparato tocó la pista y apagó los dos motores, varias autobombas arrancaron a toda velocidad hacia ese lugar. Mientras se practicaba la evacuación de los tripulantes del avión por las puertas de emergencia, los veedores tomaban el tiempo y apuntaban en una hoja las críticas para después analizar qué se hizo bien o mal.
Para que el simulacro sea completo, en uno de los extremos de la pista también se provocó un fuego controlado, para poder actuar frente a un avión en llamas. En medio del humo y del intenso calor de decenas cubiertas que se quemaron, se practicó el rescate de las supuestos pasajeros -voluntarios que hasta se maquillaron o se “embarazaron” para la ocasión.
Tiempos
Durante la simulación del accidente se controló, fundamentalmente, la disposición del triage -área donde se hace la primera clasificación del estado de las víctimas- y el tiempo que tardan las ambulancias en arribar e irse del lugar.
En este tipo de emergencias, la responsabilidad del operativo recae en las espaldas del jefe del aeropuerto. En Sauce Viejo es el mayor Daniel Baca, a cargo del comité de emergencia que integran los demás organismos antes mencionados.
“Estos simulacros responden a las prácticas que establece la organización internacional de aeronavegación civil”, explicó. Se deben hacer, como mínimo, cada dos años. Hasta ahora sólo se habían realizado simulacros parciales.
“Cuando un avión llega con algún problema y hay suficiente tiempo de preaviso, se pueden tener aquí todos los medios disponibles. La intensión es practicar para que los tiempos de acción se minimicen”, sostuvo.
Casi una hora después, cuando ya no quedaban heridos que trasladar y las sirenas empezaban a apagarse, llegó el tiempo de analizar el operativo. Eso quedó en manos de los directores de hospitales y de los responsables de las áreas de emergencias que participaron del operativo.
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