“Sin complicidad policial, la fuga no hubiese sido posible”
La jefa de la Policía provincial, Leyla Perazzo, reconoció dos hechos graves: puntualmente, el preso que se fugó de una comisaría de la ciudad de Reconquista fue “ayudado” por los agentes que estaban de guardia y, en términos globales, el narcotráfico logró seducir a parte del personal policial.Las declaraciones de la jefa de la Policía se inscriben en medio de la polémica desatada ayer por la fuga de un ciudadano paraguayo, sospechado de participar de una red de tráfico de drogas, que estaba alojado en una celda de la Unidad Regional IX (URIX), con asiento en la localidad del norte provincial.En diálogo con LT10, Perazzo dijo que su renuncia está a disposición del gobernador Jorge Obeid desde el mismo día en que asumió su gestión. La afirmación refiere a los anuncios que hizo esta mañana el ministro de Gobierno, Roberto Rosúa, quien pidió 72 horas para estudiar el caso de Reconquista y decidir la suerte de los agentes sospechados y de la propia jefa de la Policía santafesina.Consultada sobre la fuga del ciudadano paraguayo Oscar Cardozo (ver nota relacionada), Perazzo dijo que la fuerza calificó la actuación de los guardias involucrados como un “facilitamiento doloso de evasión”. De lo que se desprende que la fuga no hubiera sido posible sin la complicidad de los agentes.Luego, la jefa de la Policía provincial explicó que el edificio de la URIX cuenta con las medidas de seguridad pertinentes, lo que hace imposible cualquier tipo de evasión, salvo que el preso en cuestión obtenga una “ayuda” de parte de sus custodios. “Hay cámaras de video; no hay forma de que alguien pueda evadirse sin romper una ventana o una reja”, aseguró Perazzo.Más adelante, la jefa de Policía reconoció que existen líneas de corrupción dentro de la fuerza, aunque admitió que no sabe “hasta dónde llegan”. “Lo que tenemos en claro es que hay que combatirlas con todos los medios que tenemos a nuestro alcance y ponerlas al descubierto”, agregó Perazzo.“Cuando se producen este tipo de evasiones, todo el personal queda bajo sospecha”, continuó. “Por eso es necesario extremar todos los recaudos”. Consultada sobre los motivos que habrían llevado a los agentes sospechados a facilitar la fuga de Cardozo, Perazzo respondió: “No creo que se trate de una interna policial. Creo que, por la modalidad y las características, estamos ante un hecho delictivo liso y llano”.En esa línea, la jefa de la Policía sostuvo que la principal teoría para explicar el caso de Reconquista incluye dos niveles de complicidad: uno dentro de la fuerza, que complica a los agentes que estaban de guardia y por decantación al resto de la estructura jerárquica de la URIX, y otro de afuera. “Hay gente que pudo haber apoyado económicamente para que la fuga sea posible”, explicó.Por último, Perazzo reconoció que el narcotráfico, en virtud del nivel de dinero que mueve, seduce permanentemente al personal de la fuerza. No obstante, fue categórica cuando se le preguntó por un eventual contacto entre las redes de narcotráfico y la actual cúpula policial. “De ninguna manera, en esta gestión no hubo nada de eso. El día en que asumí reuní a todos los jefes de unidades y les expliqué en términos muy precisos cuál era mi postura”. La jefa de la Policía santafesina sostuvo que, por distintos hechos delictivos, en la actualidad hay entre 400 y 500 agentes están siendo investigados.
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