SIN EL APOYO DEL MUNICIPIO, ARREGLAN CALLEJÓN AGUIRRE
Tiene 60 metros de largo por 6 metros de ancho y 60 centímetros de profundidad. No es una pileta. Es un socavón lleno de barro ubicado en Callejón Aguirre y Chiclana (al 5300) que desde hace años genera problemas y preocupa a los vecinos de Liceo Norte.
Se cansaron de reclamar su arreglo a la Municipalidad y las soluciones nunca llegaron. Por eso, la vecinal decidió emprender la obra, que tiene un costo de 4.300 pesos.
Con parte del subsidio que en mayo -luego de la inundación- el gobernador Carlos Reutemann entregó a las vecinales, contrataron a una empresa privada. Los trabajos consisten en retirar el barro acumulado (que será trasladado a la plaza cercana que proyectó el centro comunitario Liceo Norte), colocar tierra nueva y escombro hasta el nivel de la vereda para dar firmeza al terreno y luego hacer un mejorado con ripio.
Debido a su pésimo estado, la empresa no podrá hacer la obra completa. El barro no permite que las maquinarias trabajen en una franja de dos metros. Pero si el tiempo acompaña, antes del fin de semana estaría concluida la mayor proporción del trabajo.
Con el auge de los piquetes, el tránsito habitual de las avenidas Gorriti y Blas Parera debió desviar por el callejón, provocando un deterioro constante de esa arteria que viene agravándose desde el mes de diciembre último. Ya ni siquiera podían transitar y acceder al resto del barrio los colectivos de la línea 15, los remises, ambulancias, móviles policiales, transportes escolares y vehículos particulares.
Peligro para los niños
En esa esquina, funciona el centro de acción comunitaria Liceo Norte, adonde asisten todos los días 150 chicos para recibir el almuerzo y la cena.
Nélida Lorenzetti, su presidenta expresó que “además de todos los inconvenientes que nos ocasiona el mal estado del socavón, nuestro temor es que algún chico pueda caer ahí, sobre todo a la noche porque la iluminación es pésima”.
La obra tiene un costo de 4.300 pesos, de los cuales la vecinal ya pagó dos mil y el resto se abonará cuando finalice. Con el resto del dinero entregado por el gobernador cambiaron el techo el salón del centro comunitario en donde funciona la vecinal porque no tiene sede propia.
Por último, Lorenzetti pidió a los vecinos que limpien sus cunetas ya que “la Municipalidad no quiere enviar cuadrillas de limpieza. Estoy cansada de enviar notas pero siempre tienen una excusa. El año pasado decían que estaban en emergencia económica y no tenían dinero para el gasoil. Ahora, dicen que todos sus esfuerzos están abocados a la inundación”.
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