SIN INTERVENCIÓN OFICIAL, EL DÓLAR SUBIÓ DOS CENTAVOS
El precio del dólar alcanzó ayer su mayor valor desde comienzos de mayo pasado, al subir en la plaza minorista dos centavos y llegar a $ 2,92 por unidad para el tipo vendedor, es decir, el que se le cobra al que lo compra en un banco o una casa de cambio.
El dato más destacado fue que el reacomodamiento alcista esta vez no fue impulsado por el Gobierno (ni el Banco Central y ni el Tesoro realizaron compras), sino que se activó por un cambio en las expectativas del mercado que ya se había observado en las últimas jornadas, pero que ayer se acentuó como reflejo de la tensa jornada financiera vivida en Brasil por la dimensión que alcanzó la crisis política por el pago de sobornos (más información en la primera sección).
La cotización del dólar en Brasil subió un 2,94% (de 2,38 a 2,45 reales) en un clima enrarecido por denuncias sobre un supuesto cobro de coimas por parte del ministro de Hacienda, Antonio Palocci, uno de los pilares del gobierno de Lula. A su vez, la bolsa paulista cerró con una baja de un 0,95% (tras abrir con un retroceso de un 2,86%) y la tasa de riesgo país creció un 3% por la abrupta baja de los bonos.
El nerviosismo vecino puso en alerta a los inversores locales, que aceleraron el proceso de dolarización de sus carteras de inversión iniciado la semana anterior, cuando el boom de los bonos indexados dio señales de agotamiento en momentos en que la inflación parece dar un respiro; las tasas de interés en Estados Unidos volvían a subir y el mundo financiero comenzó a evaluar con inquietud la persistente suba del petróleo.
El cambio de tendencia se completó esta semana con una recuperación internacional del dólar, que ayer volvió a recuperar posiciones frente a las principales monedas por quinto día consecutivo, para alcanzar su mayor ganancia semanal (2,4%) frente al euro desde junio. Esa revalorización, que fue producto de los sólidos datos de crecimiento que volvió a entregar la economía estadounidense y un progresivo reflujo de capitales hacia ese mercado (a la expectativa de mayores tasas), no tardó en transmitirse al resto de las plazas. En la región, se vio ayudada por el temor que en los inversores causa la crisis en Brasil. Y en la Argentina, además, favorecida por el menor nivel de liquidación de los exportadores y el marcado freno que se verificó en el ingreso de fondos del exterior.
Las ventas de los cerealeros, que representan más de un tercio de las exportaciones, cayeron de una media de US$ 58 millones por día al comenzar agosto, a 47 millones durante la semana pasada y apenas 28 millones en la que cerró ayer.
Esa menor oferta, frente a una demanda robustecida por el temor al contagio de Brasil, derivó en el reajuste del mercado, que no necesitó esta vez del empuje oficial. “Se detectó que la mayor corriente compradora procedió de las entidades con sucursales o matrices en Brasil, que así cubrían posiciones ante la apreciación de la divisa allí”, apuntó Fernando Izzo, apoderado de ABC mercado cambiario.
Las autoridades del Banco Central aprovecharon para observar las operaciones desde afuera por primera vez en más de un año, en situación normal de mercado (suele no intervenir cuando hay feriado en los EE.UU.), para no agregar volatilidad, según explicaron.
La rueda en la plaza cambiaria mostró un cambio en las expectativas de los operadores, que vieron cómo un reposicionamiento de carteras originó una suba sostenida del dólar, con poca acción oficial. Ayer, el volumen de negocios fue el más alto de la semana: el total de operaciones en el Mercado Electrónico de Cambios (MEC) ascendió a US$ 144,388 millones, mientras que en el Siopel se transaron 183,738 millones de dólares.
Sin embargo, lo que ayer llegó a observarse en las pizarras minoristas es un proceso que lleva varias jornadas en la plaza mayorista y se agilizó en la última semana, cuando la divisa subió 2,4 centavos en ese segmento para acumular en lo que va del mes una mejora de 4,6 centavos respecto de fines de julio pasado.
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