SIN LLUVIAS NI TREGUA PARA PALIAR AL CALOR
La tendencia de calor, lluvias dispersas y baja humedad, parece dominar la temporada. Las precipitaciones sobre Santa Fe podrían llegar recién a mediados de este mes, de acuerdo con la perspectiva que ofrece la Fundación Climagro.
El ingeniero Eduardo Sierra, titular de la entidad que presta servicios de información sobre clima y suelos para productores, anticipó a El Litoral que recién para mediados de este mes podrían producirse precipitaciones sobre Santa Fe, con el riesgo de lluvias intensas localmente fuertes y con un efecto apenas temporario en la temperatura, que retomaría los altos valores de inmediato.
El fin de la semana trae un termómetro en el que las mínimas rondarían los 30° y las máximas los 40°, lo que sumado a la crisis en el servicio de agua y a los eventuales cortes eléctricos configuran un panorama penosamente reconocible en la zona.
Ante la consulta, Sierra explicó que toma la base de datos de NOA, la Agencia Nacional de la Atmósfera y el Océano de los Estados Unidos, que parte de información de estaciones meteorológicas de todo el mundo (que se cargan al sistema cada día a las 12, hora de Greenwich) para configurar luego un pronóstico global (mediante un modelo matemático denominado ETA). Climagro aplica el modelo para las condiciones en la Argentina.
De acuerdo con la aplicación de ese procedimiento, recién para el 13 y 14 podría ingresar a la altura de Bahía Blanca un frente desde el sudoeste, que el 15 estaría promoviendo lluvias dispersas pero localmente intensas en esta zona de Santa Fe y hacia Entre Ríos y Uruguay, con un efecto pasajero en el descenso de la temperatura.
En la actualidad un frente similar ingresa en el sur bonaerense, pero gira hacia el mar y sólo produce efectos sobre el litoral Atlántico, con escasas chances de generar efectos hacia el norte de Buenos Aires.
Frío oceánico
Sierra confirmó que las corrientes tanto del Pacífico como del Atlántico permanecen con temperaturas por debajo de lo normal, por lo que el ingreso de los vientos desde ambos orígenes no acarrea humedad.
El especialista relató que los mapas satelitales revelan baja humedad relativa (por debajo del 70 %) en el sur del Brasil, en Santa Cruz de la Sierra hacia el sur boliviano, en el Paraguay, en buena parte del territorio argentino y en el Uruguay.
Según indicó, la tala del Amazonas y los desmontes en el Paraguay para la extensión de la frontera agrícola aportan elementos para el calentamiento del suelo, lo que termina de configurar el escenario para el “período seco y caluroso” alimentado por los vientos que desde el norte llegan a Santa Fe.
“El mecanismo físico es que falla el transporte de humedad. El incremento de temperatura tiene que ver con el calentamiento global; la radiación calienta el suelo” ahora seco, aunque “en años lluviosos esto no se nota”.
En un 15 %
estimó Sierra la merma de los rendimientos agrícolas de la zona por el efecto de la falta de agua. Explicó que el enfriamiento anómalo del Atlántico sobre las costas del Brasil afecta la masa continental de tal manera que las lluvias sólo son normales del estado de Paraná hacia el norte, en el vecino país. “Estamos ante una situaciómo como la del año pasado, pero más acentuada”, dijo el especialista.
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