SIN PERMISO DE AGUAS, NO PODRÁN HACER LAS CLOACAS
El gobierno provincial anunció la decisión de comenzar, con sus propios fondos, la construcción de obras de cloacas en las ciudades de Santa Fe, Rosario y Rafaela, según se anunció hace pocos días, como salida provisoria del conflicto generado con la empresa concesionaria del servicio y con la intención de cargar el costo de esa inversión a los ítems que integran el proceso de renegociación. La paradoja es que, para poder hacerse cargo de esos trabajos, el Estado santafesino necesita el permiso expreso de Aguas Provinciales, quien también debe autorizar su cuantía y forma de recuperación, además de poseer el derecho a inspección.
Todo esto se desprende de analizar los términos en que se encuentra regulada la concesión del servicio, conforme a la ley 11.220. De la atenta lectura del articulado, surge que, cuando el Estado decida realizar una obra en alguno de los 15 distritos cuya explotación fue otorgada a Aguas Provinciales, deberá pedirle su autorización.
POR LEY
La ley le confiere a la concesionaria el mecanismo de denegar la autorización con sólo no responder. Pero, además, al autorizar la empresa también establece “la cuantía y el mecanismo de reconocimiento y compensación de gastos efectuados por los usuarios potenciales o por otros prestadores en relación con la construcción de las obras para suministrar el servicio”. Es decir que, en este contexto, se desarrollará el anticipo gubernamental de que “todo lo que la provincia o terceros incorporen como capital formará parte de la renegociación final con la empresa: se tiene en cuenta la normativa jurídica”. Obviamente, como poder concedente y propietario de los bienes de la Concesión, el Estado puede imponer un cambio normativo o firmar un convenio con la concesionaria para hacer las obras sin ulterioridades judiciales.
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