SIN RASTROS DEL PILOTO QUE DEJÓ UNA AVIONETA CON 570 KILOS DE MARIHUANA
La aeronave, de matrícula argentina, blanca con vivos grises, quedó enterrada en el sembradío después de dejar un surco de unos 200 metros. Mientras la Junta de Accidentes Aéreos con asiento en Resistencia, investiga las razones que impulsaron al piloto a realizar el aterrizaje, voceros de la investigación aseguraron que la nave está radicada en Misiones y habría ingresado desde Paraguay.
La Pipper LV-JSG quedó en medio del campo con sus alas tapadas por la soja. En el habitáculo ya no estaba su piloto y la droga se amontonaba en 13 bolsas de arpillera dividida en 467 panes reforzados con cinta en embalar. Todo el interior de la nave se había acondicionado en forma de silo para transportar la marihuana.
El juez Federal de Santa Fe, Francisco Miño, investiga ahora si este cargamento tiene relación con las pistas clandestinas denunciadas en el norte santafesino por su par de Reconquista, Virgilio Palud, y también cuál era el destino de los 570 kilos de marihuana abandonados.
Desde que Palud es juez subrogante del suspendido Eduardo Fariz, el magistrado está desarrollando una exhaustiva investigación tendiente a determinar los lugares donde existirían pistas clandestinas y a la vez desbaratar a la banda de traficantes que operaría en esos lugares. Es así que hace poco, solicitó colaboración al juez de Añatuya (Santiago del Estero), quien investigó en la zona de Palo Negro, situada en el departamento Rivadavia, de esta provincia.
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