Sin su familia, Milosevic será enterrado en su ciudad natal
Aunque se esperaba su participación, a última hora la viuda de Milosevic, Mirjana Markovic, quien recibió un permiso especial para regresar a Serbia ya que sobre ella pesa un pedido de captura, y su hijo Marko, que huyó del país unas horas después de que su padre perdiera el poder, renunciaron a participar del funeral del ex presidente yugoslavo, que se llevará a cabo hoy en el jardín de su casa, en su ciudad natal de Pozarevac, unos 70 kilómetros al sureste de Belgrado, la capital de Serbia. Tampoco estará presente su hija Marija, que vive en Montenegro. “Ni Mirjana Markovic, ni Marko ni la hija, Marija, vendrán”, declaró Milutin Mrkonjic, un responsable del influyente Partido Socialista serbio. La viuda comunicó que no aceptaba la elección de Pozarevac, aunque la decisión estaría basada en sus problemas judiciales. A su vez, el hermano de Milosevic, Borislav, permanece hospitalizado en Moscú, donde vive hace varios años. Antes de esa ceremonia, el féretro fue despedido por unas 10 mil personas que se congregaron frente al Parlamenteo de Belgrado. Los simpatizantes de Milosevic -procedentes de todo el país- llevaban banderas nacionales, fotos del ex presidente, flores y pancartas con lemas como: "Los héroes no mueren (sino) pasan a la leyenda" y "El tribunal de La Haya, asesino de serbios". El funeral esta previsto para las 11 de la mañana (hora argentina) y tendrá carácter privado, según indicó el jefe local del SPS, por lo que la representación extranjera se limitará a contadas personalidades rusas. Sepultar a una persona en los terrenos de su casa está prohibido en Serbia, pero el Concejo Deliberante de Pozarevac decidió hacer una excepción para evitar así que siga creciendo la controversia desatada en torno a las exequias de Milosevic. El ex mandatario falleció hace una semana de un infarto en una prisión del Tribunal Penal Internacional para la Antigua Yugoslavia (TPIY), donde era juzgado por crímenes de guerra y genocidio en las tres contiendas de los Balcanes en los 90. El miércoles su cuerpo fue transportado a Belgrado, en un vuelo regular de la compañía aérea serbia JAT, y desde el jueves estuvo expuesto en un museo en la capital, donde sus seguidores le rindieron homenaje.
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