SINDICALISTAS Y FUNCIONARIOS PROPONEN REFORMAR EL SISTEMA DE JUBILACIONES
Un caliente debate sobre el futuro del sistema previsional protagonizaron funcionarios nacionales, dirigentes gremiales y el público durante un encuentro realizado por la Confederación General del Trabajo (CGT) en la Asociación Bancaria de Rosario.
Tras reconocer la existencia de una profunda crisis previsional, el encuentro sirvió para confrontar propuestas y reclamos tendientes a lograr que todos los jubilados cobren el 82% móvil, que las personas que hicieron sus aportes y no llegan a la edad requerida puedan jubilarse, así como los que sufren el caso inverso, es decir, que tienen la edad jubilatoria pero no pueden acceder al beneficio por falta de aportes. Las posturas más radicalizadas pidieron lisa y llanamente el final del régimen de capitalización.
Bajo la premisa de que analizar el actual sistema previsional es un tema prioritario, la CGT Rosario convocó al director nacional de Políticas de Seguridad Social, Walter Arrighi; la asesora del Ministerio de Trabajo, Elsa Rodríguez; la senadora nacional Roxana Latorre, y el interventor de Ansés Rosario, Miguel Digilio.
La jornada se enmarca en una serie de reuniones que la entidad gremial viene llevando a cabo con el objetivo de abrir un espacio de debate para la búsqueda de soluciones a los problemas de la sociedad, en esta oportunidad enfocado en el sistema previsional. El colmado auditorio de la Asociación Bancaria se transformó en una tribuna ardiente a la hora de las preguntas y respuestas.
En el encuentro se plasmaron algunos números que dejaron en claro la situación actual del sistema. Mientras en Francia la seguridad social representa el 20% del Producto Bruto Interno (PBI), en la Argentina sólo llega al 3%.
Se atribuyó la mayor responsabilidad a los bajos salarios, empleos en negro y falta de aportes de aquellos que integran el sistema porque esto influye en la baja de ingresos para el área. “Si el factor trabajo no sube, no hay empleo y no hay futuros jubilados”, disparó Rodríguez.
Por su parte, el secretario general de la CGT Rosario, Néstor Ferrazza, indicó que “el sistema previsional tiene que ver con lo que recauda, si tenemos trabajo en negro no hay recaudación, si tenemos sumas fijas no remunerativas tampoco”. Asimismo, señaló que “tenemos que trabajar con los diputados, senadores y el propio gobierno porque tiene que haber leyes acordes a la demanda de la gente”.
Una de las preocupaciones de los asistentes pasó porque cuando uno ingresa al mercado laboral, si no elige expresamente quedarse en el sistema de reparto, al tiempo es sorteado y sus aportes se derivan a alguna AFJP. Hecho que no ocurre para los monotributistas que primero caen en el sistema del Estado.
“Como los hechos demuestran que el sistema de capitalización no es lo que nos vendieron en los 90 queremos que se apruebe el proyecto que está cajoneado hace dos años, donde se estipula que primero va a reparto y el empleado debe decir si quiere pasarse al régimen capitalización”, opinaron.
Actualmente, el 92% de los beneficiarios pertenecen al régimen de capitalización y el 3% al de reparto. Pero según los expositores, el 70% de los trabajadores que ingresa o reingresa al sistema laboral son indecisos y no optan por uno u otro sistema. Así, caen en la capitalización por decantación.
“Los topes en el sistema no llegaron porque sí -acotó un asistente- si hasta te regalaban una bicicleta para que te cambies”.
Trabajo en negro
El pedido de un control efectivo a los empleadores también fue uno de los reclamos, pero la respuesta no dejó muy conforme al público. “Para el Estado es más importante ocuparse de cobrar impuestos que de la seguridad social”, advirtió Arrighi.
Por su parte, Rodríguez indicó que la mitad de los trabajadores trabaja en pymes de menos de cinco empleados y genera el 20% de los aportes. El 80% de los aportes está en las grandes compañías.
Justamente e las grandes es a donde va la Afip. Por lo general se descubre que se aporta por un monto menor al sueldo del trabajador, se labra un acta, y se soluciona el problema. Así, los aportes comienzan a ser los correspondientes.
Pero en el otro 20% si el empleador no paga los aportes, ninguno de sus trabajadores podrá jubilarse. El problema es que para inspeccionar cada pyme se necesitan más recursos y parece que el Estado, por el momento, no lo hace.
En ese sentido, Latorre salió al cruce de las críticas del público y dijo que “la justicia social se llama distribuir la riqueza y el presidente está dando esa batalla”.
Jubilación puente
Otro de los reclamos tiene que ver con la sanción de una ley que incluya a quienes poseen menos aportes que los que hoy se solicitan y también tengan menos años de los requeridos. La idea sería profundizar los planes de regularización que ya implementó el gobierno para atender ese problema.
Actualmente se debate en el Congreso un proyecto que incluye a aquellos que tienen entre 15 y 20 años de aporte y una edad de 50 para la mujer y 52 para el hombre.
“Lograr darle cobertura a todas las personas mayores de 65 años cuando tuvieron trabajo y también darle alguna cobertura a aquella persona que no lo tuvo es nuestro objetivo, esto actualmente no lo soluciona ni el reparto ni capitalización. Lo importante es lograr que si visualizamos que puede haber un descenso de la cobertura, buscar alguna solución”, destacó Arrighi.
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