SINGULAR CASO DE DESNUTRICIÓN ENTRE LOS CHICOS DE ALTO VERDE
Muchas mamás de Alto Verde que llevan a sus hijos al centro de salud Demetrio Gómez recibieron con orgullo un diploma que las declara Mamá Honorable. Es una gratificación pero también un incentivo, porque se reconoce la dedicación que han puesto al haber alimentado a sus hijos con leche materna exclusiva, durante los primeros 6 meses de vida.
Aprendieron y tomaron conciencia sobre los beneficios de darle la teta a sus hijos, tanto para sus bebés como para ellas, el único alimento “más barato y práctico”, que les brinda los nutrientes necesarios para crecer y desarrollarse sanos.
El equipo de médicos, enfermeros y agentes sanitarios de dicho centro de salud -junto a profesionales de la Escuela de Servicio Social que colabora con el centro- recibió, a fines del año pasado, un reconocimiento por su empeño para promover la lactancia materna exclusiva, al menos durante los primeros seis meses de los bebés. Su trabajo -titulado “Promoción de la Lactancia Materna”- fue distinguido en el certamen sobre La atención primaria de la salud y el Programa Remediar, organizado el año pasado.
El equipo estaba integrado por: Dres. Gabriela Parodi, Adriana Rotela, Carina Croissant y Ricardo Capdevielle; enfermeras Graciela Contreras y Gladis Carlevaris; agente sanitario Jorge García; entre otros.
“Se trató de un relato de experiencia que hicimos, porque estamos a favor de la lactancia materna y de la prevención”, explicó la Dra. Adriana Rotela, médica generalista que asiste por el Plan Médico de Familia al centro de salud de Alto Verde.
En nombre del equipo, la profesional aseguró que esta distinción “es un incentivo para seguir trabajando, ya que lo nuestro no es solamente asistencialismo. Queremos cambiar esa idea de que la gente visite al médico solamente cuando esté enferma. Necesitamos que vengan sanos para mantenerlos sanos. Es la forma en que queremos trabajar, pero todavía es un ideal”.
Al año, desnutrición
Para festejar la Semana de la Lactancia Materna -que se recuerda cada año de la primera semana de agosto-, el centro de salud organizó una obra de teatro. Las enfermeras se disfrazaron de médicos y los médicos de pacientes. Fue una propuesta diferente, en la que participaron muchas familias, y fue otra oportunidad para hacer prevención.
La Dra. Rotela explicó que -diariamente- se insiste a las mamás con la lactancia materna y les advierten que si no reciben ese tipo de alimentación, sus bebés pueden tener diarreas y otras enfermedades. También mencionó que se les explica que no pueden poner la excusa de que tienen que ir a trabajar y no les pueden dar la teta a sus chicos. Por eso, se les enseña a sacarse la leche y cómo guardarla, porque la mayoría no tiene heladera.
Sin embargo, destacó que “las mamás responden mucho y casi el 99 % de los chicos está bien controlado y alimentado, a pesar de que tenemos casos sociales con abandono de chicos, bebés recién nacidos cuidados por abuelas, entre otros problemas”.
Pero planteó un problema que no se modifica: el 80 % de los chicos sufre de desnutrición de primer grado (el más leve) después del primer año de vida. Esto está relacionado -argumentó- con la parte cultural, la falta de alimentos, las parasitosis y otras enfermedades relacionadas con la situación socioeconómica.
Aclaró que “los que tienen desnutrición de segundo o tercer grado (sólo 2 chicos, sobre un total de unos 400 menores de 5 años que se controlan) son chicos que tienen problemas asociados a otras enfermedades de base”.
En este sentido, destacó que para paliar ese déficit “Alto Verde tiene el beneficio de tener muchos comedores, copas de leche, y las escuelas -cuando hacen paro- siguen dando de comer a los chicos. Por eso, en la casa que no entra ningún recurso, el chico tiene donde ir a comer todos los días. Pero a veces quedan algunos `baches’ los sábados y domingos, aunque se da comida hasta en las iglesias”, concluyó.
Una prioridad
En el trabajo presentado por el equipo de salud del Demetrio Gómez, para el certamen organizado por el Programa Remediar, se advierte que “fueron priorizados los problemas de alimentación de nuestra comunidad como uno de los más importantes y críticos, sabiendo que de esa problemática se desglosan otros estrechamente relacionados, como retardo de crecimiento intrauterino, bajo peso al nacer, prematurez, desnutrición infantil, anemia, enfermedades diarreicas y respiratorias en la infancia, sobrepeso y obesidad en adolescentes y adultos, pacientes hipertensos y diabéticos imposibilitados de realizar una dieta alimentaria acorde con su patología, etc. La alimentación es un problema sentido por la gente de Alto Verde y no sólo detectado por el equipo de salud”.
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