SOBISCH CALIFICÓ COMO UN "NEGOCIO PÉSIMO" AL ACUERDO CON BOLIVIA POR EL GAS
Sobisch, que está al frente de la provincia que tiene el mayor yacimiento de gas del país, criticó la decisión del Gobierno nacional de recurrir a un acuerdo para comprar gas natural boliviano “a precios internacionales”.
El acuerdo, que el miércoles pasado alcanzaron el presidente Néstor Kirchner y su par boliviano, Carlos Mesa, establece que Bolivia proveerá “un máximo” de cuatro millones de metros cúbicos diarios de gas a un precio de 0,98 centavos de dólar por millón de Unidades Térmicas Británicas (BTU), por medio de un contrato de seis meses de duración.
Además, dispone, a instancias de Bolivia, que el gas no puede ser revendido a Chile, país con el que mantiene una vieja disputa territorial. A su vez, Chile está directamente afectado por la crisis energética argentina, pues el Gobierno racionó las exportaciones de gas a ese país para poder atender la demanda interna.
“Cuando usted regala o malvende un producto, alguien pierde y otro gana. O sea, que la transferencia de este dinero se está pasando a otros sectores, a los que no necesitan del subsidio del Estado”, afirmó el mandatario patagónico, que está abiertamente lanzado a ser candidato presidencial en 2007.
En declaraciones a radio La Red, el gobernador dijo que con su determinación de no aumentar la tarifa del gas a los usuarios residenciales, el gobierno de Kirchner está “subsidiando” a los sectores más pudientes de la población. Y agregó que esta postura también beneficia a los empresarios que “producen en euros y en dólares” pero “pagan en pesos un producto argentino que no es renovable”.
El mandatario afirmó que el Gobierno es “responsable de actualizar los costos, de controlar” las inversiones que deben realizar las compañías del sector y, por lo tanto, de la crisis energética que atraviesa el país.
“No ha funcionado ni la planificación ni los organismos de control”, advirtió, para luego adjudicar la falta de inversiones a la subida de costos que debieron afrontar las empresas a partir de la devaluación del peso argentino de comienzos de 2002.
Sobisch es uno de los dirigentes más críticos de la posición que adoptó la administración de Kirchner ante la crisis energética, que entre otras cosas obligó a Argentina a reducir sus exportaciones de gas a Chile.
El gobernador aseguró que Neuquén podría abastecer el ciento por ciento del hidrocarburo que se consume en el país y el que se exporta a Chile.
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