SOBRESEYERON A DOS POLICÍAS EN LA CAUSA POR EL HOMICIDIO DE UN CHICO DE 16 AÑOS
La investigación del crimen de David Juárez, un adolescente baleado por la policía hace seis años cuando volvía de bailar a su casa del barrio Parque Casas, cerró definitivamente con una resolución que dejó fuera de sospecha a los dos efectivos acusados del homicidio. La Sala III de la Cámara Penal confirmó el sobreseimiento dictado en favor de los uniformados, uno de los cuales también estuvo preso por un doble homicidio en un presunto enfrentamiento (ver aparte). Así, el expediente por la muerte del adolescente de 16 años llega a su fin sin aclarar si murió en un tiroteo, según la versión oficial, o ejecutado, como afirman sus familiares.
Los agentes favorecidos por la medida son Diego Spinelli y Claudio Thedy. Los dos habían sido sobreseídos en noviembre del año pasado por el juez de Instrucción Carlos Carbone, quien no encontró pruebas para enviarlos a juicio como autores de un homicidio doloso.
Los familiares de la víctima plantearon su disconformidad con ese dictamen a través de su abogado, Norberto Olivares. Tras escuchar la queja de los parientes del chico, el fiscal de Cámara Guillermo Camporini apeló la resolución. Reclamó que se hiciera la única medida de investigación que quedó pendiente: la reconstrucción del hecho.
Pero los jueces Otto Crippa García, Ernesto Navarro y Elena Ramón, de la Sala III, entendieron que los tiempos procesales estaban agotados y las pruebas hasta aquí reunidas eran insuficientes como para profundizar la pesquisa. Además, según dijeron fuentes del caso, evaluaron que la modificación del lugar donde murió el adolescente hacían inviable una reconstrucción.
David Juárez fue ultimado el 2 de julio de 2000. El joven volvía de bailar cuando se encontró con unos amigos que lo invitaron a dar una vuelta en un auto que sería robado. De acuerdo con la policía, estaban desmantelando el vehículo en Cavia y Sorrento cuando llegaron los agentes Spinelli y Thedy. Según la fuerza, David Juárez comenzó a tirar con revólver calibre 38 y murió de un balazo en un enfrentamiento.
Sus familiares, en cambio, aseguran que el chico se entregaba arrodillado y desarmado cuando le tiraron la bala que ingresó por el costado izquierdo del tórax y salió por el glúteo derecho. Esto motivó que el caso fuera incluido en los listados de episodios de gatillo fácil, aunque al cabo de seis años la Justicia no le adjudicó ese rótulo al homicidio del adolescente.
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