SOJA: TEMEN BAJA DE PRECIOS POR BLOQUEOS DE MONSANTO
“En el marco de su escalada litigiosa contra la producción argentina, Monsanto ha interdictado tres buques en España y uno en Inglaterra con cargamentos de harina de soja de nuestro país, reclamando a los importadores por 15 y 18,75 dólares por tonelada”, señalaron las entidades en un comunicado.
Las exportaciones argentinas de soja y harina de soja a la Unión Europea superan los 2.000 millones de dólares anuales.
Ciara y CEC advirtieron que las acciones de la compañía estadounidense impactarán negativamente sobre la cotización interna de la soja y “por ende sobre toda la actividad productiva vinculada al principal producto de exportación del país, puesto que se trata de penalidades que representan alrededor del 10% del valor total del producto”.
El conflicto entre Monsanto y los exportadores e industriales aceiteros obedece a diferentes posturas en torno a los derechos de propiedad intelectual sobre cultivos genéticamente modificados.
Al respecto, las entidades que representan a la agroexportación expresaron su “firme defensa del derecho de propiedad intelectual” e instaron al gobierno y a todos los sectores vinculados al complejo sojero a realizar el “máximo esfuerzo en aras de alcanzar una solución que contemple los intereses de todas las partes y normalice el comercio exterior de estos productos derivados de la soja”.
Tras el fracaso el lunes de una nueva reunión para discutir un sistema de regalías entre productores y proveedores, la Asociación de Semilleros Argentinos (ASA) advirtió que “el futuro de la agricultura argentina se encuentra gravemente amenazado por no contar con un marco legal apropiado para el reconocimiento de la propiedad intelectual en las variedades de trigo y soja”.
La entidad se quejó porque esta situación “no parece tener la misma gravedad para algunos integrantes de la cadena” ya que en dos años de discusión “la industria semillera se encontró con la indiferencia y las contradicciones de las entidades de la producción y la inacción del sector público”.
Tras recordar las distintas propuestas presentadas por ese sector, que en diciembre de 2004 llegó incluso a cristalizar en un acuerdo nunca aplicado, la entidad lamentó que “durante todo este proceso la personalización del conflicto que Monsanto mantiene por el cobro de la regalía del gen RR” haya hecho “perder de vista el problema que desde hace muchos años afecta” al sector semillero, formado “en su gran mayoría, por empresas nacionales que no encuentran la manera de ser retribuidas por su esfuerzo”.
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