SOLÁ ANUNCIÓ LOS NUEVOS MINISTROS, CON UN HOMBRE PROPIO EN SEGURIDAD
Felipe Solá ya eligió al nuevo ministro de Seguridad de la provincia. El designado sucesor de Juan José Alvarez es Raúl Rivara, un hombre muy cercano al gobernador bonaerense y que hasta hoy fue ministro de Infraestructura de la provincia.
La salida de Alvarez, que renunció ayer para ocupar una banca en el Congreso, es monitoreada desde el gobierno nacional, aunque el ministro del Interior, Aníbal Fernández, salió a aclarar esta mañana que el movimiento no fue “una jugada fuerte” del entorno del presidente Kirchner.
De todas maneras, en Seguridad seguirá en su puesto Diego Gorgal, que era segundo de Alvarez.
La designación de Rivara fue una de las varias que Solá anunció hoy. Sucede que la renovación de autoridades del 10 de este mes provoca una sangría en el gabinete provincial. Otros cambios en el Gabinete son la inclusión de Rafael Magnanini, hasta hoy titular de Producción y Asuntos Agrarios, como ministro de Gobierno. Indalecio Orquieta, intendente de Tandil, irá como ministro de la Producción. Eduardo Zicaro será ministro de Infraestructura y Servicios Públicos (el cargo que era de Rivara). En Justicia, Eduardo di Rocco reemplazará a Alfredo Meckievi, quien el 10 de diciembre jurará como intendente de Dolores. Fueron confirmados en sus cargos el titular de Economía, Mario Otero; de Cultura y Educación, Mario Oporto; y de Desarrollo Humano, Juan Pablo Cafiero.
Además, el ex ministro de Economía de la provincia Jorge Sarghini fue designado presidente del Banco de la Provincia de Buenos Aires en reemplazo de Ricardo Gutiérrez, quien renunció al cargo por enfermedad, según se informó oficialmente.
Sin embargo, ninguno de estos relevos genera las suspicacias que provocó el movimiento de Alvarez. El hasta ayer ministro de Seguridad ocupaba un área clave en la relación entre provincia y Nación, así como en la sensibilidad popular. La sensación de inseguridad es una de las preocupaciones más persistentes en territorio bonaerense.
Con la designación de Rivara, Solá parece haber optado por un nombre de su riñón para salir de los roces en el delicado esquema de posiciones entre el presidente Kirchner y Duhalde.
En su búsqueda por un espacio propio, el gobernador bonaerense oscila entre la mimetización con las redes duhaldistas y el resguardo en el gobierno nacional. La relación del actual mandatario con el ex gobernador pasa por un mal momento, después de algunas rencillas en la legislatura provincial. Y el kirchnerismo aspira a que Solá neutralice en cierta medida el poderoso aparato del PJ bonaerense.
Lo cierto es que el presidente Kirchner había pedido la salida de Alvarez por canales informales. Anoche, los voceros del Gobierno transmitían una evidente satisfacción.
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