SOLA DIJO QUE “NO HAY POSIBILIDAD DE RESISTENCIA” PARA LOS COMISARIOS
Tras el ultimátum lanzado el viernes pasado por el ministro de seguridad provincial Juan Pablo Cafiero a los 44 comisarios de la Bonaerense, el gobernador Felipe Solá sostuvo hoy que no existe “ninguna posibilidad de resistencia” de parte de los jefes policiales a ser investigados.
Por otra parte, Solá dijo contar con “pleno apoyo” del Gobierno nacional en el combate del delito en el conurbano, y anunció que se está trabajando en la elaboración de “medidas conjuntas” contra la inseguridad.
A su vez, desde esta mañana centenares de efectivos, reforzados con gendarmes y en menor número, prefectos, controlan los accesos en el conurbano norte, una de las zonas más afectadas por la inseguridad.
En dialogo con radio Mitre, solá reveló que los equipos de Seguridad y de Justicia de la provincia y de la Nación se encuentran trabajando “para anudar una serie de medidas conjuntas” contra el delito. Dijo que “sería un plan de emergencia a seis meses” aunque aclaró que “las medidas no las vamos a comunicar hasta que no las tengamos todas, pero abarcan lo judicial y también lo policial”.
Según se difundió, entre los ejes del denominado “plan de shock” figuran restricciones a la venta de alcohol y el cierre de desarmaderos de autos, sindicados como claves del negocio de los delincuentes. “He trabajado con el presidente (Néstor) Kirchner y con el ministro (Gustavo) Beliz y la decisión es muy rotunda y muy clara. Trabajamos muchas horas este fin de semana”, refirió.
Solá advirtió que “no hay ninguna posibilidad de resistencia” de los jefes policiales a abrir sus cuentas a Asuntos Internos, y señaló que “aquel que tenga resistencia, puede irse”. Sobre esta actitud, dijo que “será una manera de decir que no está dispuesto a ser investigado, con lo cual será investigado por la Justicia”.
El gobernador difundió, además, directivas recientes que se impartieron a las autoridades policiales, ante la urgencia de respuestas a la ola de delitos. “Se les dijo que no había más excusas de ningún tipo, de comisarías y de comandos, en términos de cuestiones materiales que impidieran supuestamente una acción plena contra el delito”, señaló. “Lo que no queremos son comisarios que se excusen para atender a la gente”, añadió.
Respecto de la designación del nuevo jefe policial, aclaró que estará “definido junto con el nuevo paquete de medidas” ya que se pretende que “sea el jefe del nuevo plan” contra la inseguridad. En relación a la salida del ex jefe de la Bonaerense Alberto Sobrado, comentó que “a través del ministro Cafiero le pedí a Sobrado que explicara ante los medios de qué se trataba (este giro de dinero), y él se negó a hacerlo”.
El escándalo por sospechas de enriquecimiento ilícito se destapó al conocerse una operación realizada por Sobrado por 333.000 dólares. El envío, desde el Scotiabank Quilmes a un banco de Bahamas, llegó después de la triangulación con una sucursal del Uruguay. Sobrado habría cometido una falta: negar la existencia de la operación al propio gobernador Felipe Solá. Y al menos un delito: evasión tributaria, porque la AFIP no tiene registro de esos 333.000 dólares. El otro puede ser por enriquecimiento ilícito, pero el comisario explicó haber cobrado una herencia familiar (aunque por 150.000 dólares).
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