SOLÁ: “LA INTERNA ES IDEOLÓGICA”
El jefe del Estado, en Esquel, una de sus escalas en la visita a Chubut y Río Negro.
“En la interna entre Duhalde y Kirchner hay mucho de juego de poder de los dos, pero en el fondo de la disputa está el debate del justicialismo. No sólo quién lo conduce sino, además, qué justicialismo: en el fondo es el debate ideológico que se mantiene pendiente”, marcó de sopetón el gobernador bonaerense, Felipe Solá. A horas de haber arribado al país desde China, donde viajó junto a varios de sus pares en la delegación que acompañó al presidente Néstor Kirchner –entre ellos el santafesino Jorge Obeid– el mandatario bonaerense sumó un pico de trascendencia a la pulseada entre el kirchnerismo y el duhaldismo, precisamente cuando desde ambos frentes eran evidentes los esfuerzos por bajarle el tono.
Pero aún así no pareció alejarse de los planteos de la Rosada: aclaró que los “límites” del debate que plantea son la “gobernabilidad” y la conducción del Estado, que reposa sobre el patagónico. A la par, también el diputado tucumano Ricardo Falú, uno de los fundadores del Grupo Talcahuano, arrimó otro fósforo, al salir a pedir en público que “cesen algunas agresiones verbales de algunos importantes referentes duhaldistas hacia el gobierno nacional”. De igual modo, lo cierto es que los últimos disparos verbales son, con mucho, más suaves que las que vienen llenando titulares en las últimas semanas. “Se gastaron ríos de tinta para hablar de un roce que sólo es una discusión entre dos hombres del justicialismo”, caracterizó el ministro del Interior, Aníbal Fernández. Con esa frase afirmó que la fumata blanca está en camino, aunque no será inmediata: a la par, el jefe de la cartera política desestimó que “de inmediato” haya una reunión privada entre el jefe del Estado y su antecesor Eduardo Duhalde. El encuentro será entonces en el marco de la reunión del Mercosur, entre mañana y pasado, en Misiones.
Y el jefe de la bancada de diputados nacionales del PJ pidió que no se la llame “cumbre”.
“Que sepan todos que tienen un presidente que tiene toda la polenta y fuerza para superar la situación. Estamos remontando la conflictiva situación que vive el país, pero siempre entendiéndonos, siempre en la convivencia y en la confraternidad”, dijo ayer el presidente Kirchner desde la Patagonia. Se refería, claro está, a la catástrofe causada por el temporal que azotó a la región (ver aparte). Pero también es claro que cada palabra que diga causa impacto en el justicialismo, y las que eligió no reflejan un tono beligerante.
Obeid también aportó
Lo cierto es que Solá por su lado, y el gobernador Obeid por el suyo –quien ayer veladamente se definió a favor de Kirchner en la pulseada con Duhalde (ver página 9)– pusieron su granito de arena en una debate que en la Casa Rosada no son pocos los que quieren dar. Es que a la luz del ostensible fracaso del último congreso nacional del justicialismo, en Parque Norte –el PJ quedó sin cabeza– lo que se intenta es dar la discusión doctrinaria que está pendiente desde los 90, si es que no lo está desde los 70 y aún desde el exilio del propio Juan Perón y la llamada Resistencia Peronista tras el golpe de 1955.
Con Carlos Menem proclamando desde Chile que Kirchner “no es peronista”, lo que hace el riojano es acelerar un debate que lo tendrá, sin duda, como protagonista, aunque difícilmente como beneficiario. Por caso, durante sus gestiones el PJ ingresó en la Internacional Demócrata Cristiana (IDC) –a fines de los 90 alcanzó el estatus de “miembro pleno”– e incluso en la conservadora Unión Democrática Internacional (IDU, según sus siglas en inglés) donde revistan el Partido Republicano de los Estados Unidos y el Partido Conservador británico. De ahí lo sacó el propio Eduardo Duhalde.
Si algo no debería dividir a duhaldistas y kirchneristas es el rechazo a lo que llaman el “modelo neoliberal”. Pero, se sabe, en el PJ lo ideológico parece ser nada más que otro elemento a mano a la hora de discutir poder.
Al menos hasta ahora, que Solá salió a ¿pedir? “leer en el fondo el tema”.
“Se supone que el justicialismo siempre tiene la misma doctrina, pero ese debate hay que darlo”, advirtió el mandatario bonaerense. Incluso se preguntó: “¿Qué es el justicialismo en la Argentina?, ¿A quién va a apoyar?”.
Con todo, Solá marcó un límite a la discusión, que es que ésta “se mezcle con la gobernabilidad, con la relación con el Poder Ejecutivo Nacional y con el fuerte liderazgo de Kirchner”.
Un viaje relámpago al sur, con solidaridad patagónica y fondos frescos tras el temporal
El presidente Néstor Kirchner sobrevoló ayer a la tarde las zonas inundadas en Chubut y Río Negro y recorrió esa región llevando fondos para reparar los daños que dejó el temporal. En ese marco, el mandatario comprometió fondos por unos 50 millones de pesos para financiar obras destinadas a evitar nuevos desbordes hídricos y reconstruir casas, escuelas y caminos dañados por el fenómeno climático que afectó a tres provincias patagónicas, donde aún hay cientos de personas evacuadas.
Kirchner hizo los anuncios en su primera actividad oficial tras la gira que lo llevó a China, durante un recorrido relámpago por zonas azotadas por el temporal en las provincias de Chubut y Río Negro.
Además, el gobierno distribuyó Aportes del Tesoro Nacional (ATN) por casi 250 mil pesos entre los intendentes de las localidades más afectadas para que puedan emprender las obras más urgentes que demanda la emergencia.
En sendos actos en Esquel y Trevelin, el mandatario llamó a “superar con solidaridad la situación que atraviesa el pueblo” de Chubut, a raíz del temporal. Kirchner llegó al mediodía a esa provincia y fue recibido por el gobernador Mario Das Neves.
El temporal de lluvia y viento de la semana pasada afectó seriamente a una amplia zona cordillerana del noroeste patagónico, donde causó la muerte a cinco personas, obligó a la evacuación de otras mil y dejó aislados a varios pueblos.
En Chubut, más de 850 personas permanecían evacuadas ayer y la situación más crítica se vivía en la localidad de Paso del Sapo, donde una crecida del río Chubut inundó numerosas viviendas y hubo que evacuar medio pueblo. En tanto, en Cushamen, donde aún permanecen evacuadas unas 400 personas, sólo 30 de ellas pudieron regresar a sus hogares.
“A los patagónicos, de tanto en tanto, nos tocó pasar por estas situaciones y, por eso, apenas llegué al país –luego de la visita oficial a China– quise estar acá”, sostuvo Kirchner, tras bajar del Tango 01, en el que viajó junto al ministro de Interior, Aníbal Fernández, y el de Planificación, Julio De Vido.
Luego, Kirchner arribó por la tarde a Bariloche, para recorrer las zonas afectadas por el temporal y entregar ayuda a las autoridades locales, junto al gobernador, el radical Miguel Saiz, y al intendente, Alberto Icare.
Carrió endurece críticas a la gestión del jefe del Estado
La titular del ARI, Elisa Carrió, aseguró ayer que el presidente Néstor Kirchner “se comporta como un gobernador de provincia” y afirmó que ante cada conflicto “sólo propone obras públicas”.
“Que no se comporte como un gobernador de provincia y ante cada conflicto sólo proponga obras públicas, porque el problema de la Argentina es mucho más profundo”, le reclamó Carrió al jefe del Estado.
La ex diputada formuló esas declaraciones durante una rueda de prensa realizada en el Instituto Hannah Arendt, donde se analizaron “Las políticas mineras en la Argentina: Privatización y extranjerización de los recursos del subsuelo”.
Durante el encuentro, en el que participaron trabajadores de la mina de Río Turbio, Carrió aseguró que Kirchner “pretende seguir con la legislación de la colonia, leyes que permitieron el saqueo del 25 por ciento de nuestra riqueza minera”. “Ahora vienen por el 75 por ciento que queda y Kirchner es el responsable”, concluyó Carrió.
En tanto, en el marco del encuentro, el dirigente de la Lista Negra de la Asociación Trabajadores del Estado (ATE) de Río Turbio, Luis González, aseguró que “hubo complicidad del gobierno nacional” y de la administración de Santa Cruz en el accidente producido en una galería de la mina, que le costó la vida a 14 operarios.
González sostuvo que todas las falencias en las que habría incurrido el concesionario fueron constatadas por la comisión fiscalizadora “en la que estaba el secretario de Energía, Daniel Cámeron, pero no se hizo nada”.
Este contenido no está abierto a comentarios

