SOLÁ PODRÍA IR A LA CORTE PROVINCIAL EN BUSCA DE SU RE-REELECCIÓN
El gobernador Felipe Solá avanza, dicen que sin pausa pero sin prisa, hacia la posibilidad de una segunda reelección, un paso que la Constitución de la Provincia en principio no le permite.
Solá intentará una estrategia judicial para conseguir una interpretación de un artículo de ese texto que le sirva como argumento para seguir otros cuatro años en La Plata. Hay dos vías posibles, explican en su entorno: una presentación en la Corte bonaerense o, directamente, un intento en la Justicia Electoral.
El gobernador ha hablado con Néstor Kirchner sobre el tema y ya no lo oculta. Dijo recientemente: “El Presidente coincide con que el artículo de la Constitución bonaerense (se refiere al 123) es muy confuso. Me dijo que en caso de que estuviera habilitado, él me apoyaba”.
En verdad, las fuentes de la Casa Rosada consultadas en estos días por Clarín no se muestran tan generosas como dice Solá que estuvo Kirchner. El Presidente tampoco ha hecho gestos públicos para avalar el intento. Ese dato inquieta al denominado “felipismo talibán”.
Como sea, la maquinaria de consulta está en marcha. Cerca de Solá dicen que el escrito en la Corte no será elevado en forma inminente. No obstante, generó muchas versiones en sentido inverso un encuentro reservado que tuvieron el martes Solá y el titular del Tribunal, Francisco Roncoroni. La versión oficial dice que hablaron de los sueldos del Poder Judicial. La oficiosa, que hubo un primer tanteo sobre la “re—re”.
Es curioso pero el felipismo insiste, desde hace al menos un mes, en que tiene trabajos de constitucionalistas que aseguran que el famoso artículo 123 puede ser interpretado para favorecer a Solá. Pero se niegan a mostrarlos. Una razón posible: uno de ellos sería Rodolfo Barra, reconocido ex ministro menemista.
El artículo 123 dice que la fórmula bonaerense (gobernador y vice) podrá reelegirse sólo una vez. Solá sostiene que eso a él no le corresponde porque el primer binomio con el que llegó, no es el mismo con el que termina el mandato. En su palabras: “No está contemplada por la Constitución la circunstancia de un vicegobernador que asume como gobernador”. Sólo promete una cosa: no reformará la Constitución, como hicieron otros mandatarios. En su caso, Kirchner no parece dispuesto a avalar eso.
La vía alternativa sería presentar directamente una fórmula en la Junta Electoral, con él a la cabeza, cuando se abra el cronograma electoral, en 2007. Y dejar que la avale o la rechace. De todos modos el tema terminaría en la Corte. Es difícil porque en ese caso el Frente para la Victoria debería jugarse a esa opción incierta y, se sabe, en el kirchnerismo bonaerense hay varios dirigentes que no quieren nada a Felipe.
Solá ya inició el intento de seducir a Kirchner: asegura que él es el que más votos le garantiza en Buenos Aires. Encargó una encuesta a Ricardo Rouvier, que lo muestra como el peronista mejor posicionado e incluso como el único que ganaría enfrentando a otros partidos. Dos datos sobre esto: el sondeo, que ya llegó a Kirchner, incluyó a Mauricio Macri como rival principal. Dos: el trabajo, curiosamente, no incluyó a Cristina, para muchos una candidata más que posible.
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