SOLÁ RECONOCIÓ ERRORES Y AFIRMÓ QUE RESPONDERÁ AL RECLAMO SOCIAL
El gobernador bonaerense Felipe Solá reconoció hoy errores en la política de seguridad, criticó al Carlos Ruckauf por haber presionado para evitar que León Arslanián completara la reforma en 1999 y prometió responder a la demanda social con mayor eficiencia.
“Podemos no haber hecho todo lo que debíamos y haber errado en algunas decisiones. Me hago cargo de la responsabilidad que me cabe y que no estoy dispuesto a trasladar a ninguno de los que, con generosa vocación de servicio, me acompañaron durante estos años”, aseguró Solá durante el acto de asunción del flamante ministro de Seguridad bonaerense, León Arslanian, realizado en la gobernación platense.
Inmediatamente, sin nombrarlo aunque en alusión directa a Ruckauf, el gobernador dijo que en agosto de 1999 se interrumpió el plan de reformas porque Arslanián fue reemplazado en el cargo. Aseguró que esa decisión fue producto de “golpes de efecto” y la “búsqueda desesperada de rédito mediático”. Y agregó que ahí comenzó “la fraseología demagógica que abría las puertas a los peores excesos”.
En ese momento, Carlos Ruckauf había sido elegido gobernador bonaerense y le restaban unos meses para asumir. Siempre se dijo que su presión, pidiendo mano dura, obligó a Eduardo Duhalde –gobernador en ese fecha- a soltarle la mano a Arslanian quien terminó renunciando. Solá ratificó que no tiene “otro compromiso que con aquellos que con su voto me dieron la responsabilidad de gobernar y que, hoy más que nunca, me exigen encontrar una respuesta a la inseguridad pública”.
El gobernador bonaerense resaltó que “la mayor fortaleza” de su gestión en la lucha contra la criminalidad “está en ese pueblo que salió a la calle exigiendo respuestas y que ha permitido” que su gobierno tenga, “más que nunca, una visión integral del drama que sufre la ciudadanía” por la inseguridad.
“Sabemos que mientras sigamos avanzando (en esa lucha) se multiplicarán las reacciones, incluso desesperadas y brutales, de los intereses afectados, pero hoy contamos con un pueblo movilizado reclamando de sus gobernantes medidas concretas que pongan en marcha un proceso de restauración de la seguridad pública”, agregó.
Con respecto a la Policía, afirmó que “hay un sistema de corrupción e ineficiencia” en la provincia de Buenos Aires al que se debe “enfrentar y remplazar” ya que “no se trata de delegar en la ciudadanía lo que son responsabilidades del gobierno y las instituciones”. “Se trata de que la comunidad nos ayude a controlar el accionar de las instituciones, evaluar su eficacia, corregir errores y reconstruir los lazos de confianza entre la comunidad y la policía”, dijo.
Remarcó que “el pueblo denuncia la corrupción y la ineficiencia policial con la misma fuerza que lo hace la Justicia en el Servicio Penitenciario y en la dirigencia política”. “El pueblo puso todas las cartas sobre la mesa” con la situación de inseguridad que se vive en la provincia de Buenos Aires, y “ya nadie más puede hacerse el distraído e ignorar la agenda de la ciudadanía”, explicó.
Solá no se olvidó de resaltar el “apoyo y compromiso de el gobierno nacional”. “El Gobierno nacional está empeñado en reconstruir el poder del Estado y la seguridad pública tiene que ver directamente con esa reconstrucción porque, sin Estado, la Justicia responde sólo a los intereses de unos pocos”, sostuvo.
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