SÓLO EN ARGENTINA BAJÓ LA PRODUCCIÓN DE PETRÓLEO
Desde 1998 a la fecha, la producción de petróleo en el país cayó un 20% cuando a nivel mundial las regiones productoras aumentaron sus cuotas de mercado, al punto que los países de la OPEP pasaron de producir 30,4 millones de barriles diarios en 1998 a casi 37 millones para este año. Es decir, el 42%, de la producción mundial.
El año pasado, la Argentina llegó a los 40,2 millones de metros cúbicos contra 41,8 millones del 2003. Y en lo que va de este año, la caída ya acumula casi un 3%, según datos del Instituto Argentino del Petróleo y Gas (IAPG).
Para comparar con el escenario mundial y utilizar el mismo sistema de medición de la OPEP, la Argentina produce alrededor de 800 mil barriles diarios, un nivel casi similar a los de Colombia, Ecuador y Perú, pero muy lejos de Brasil, que llega a 1,1 millón y Venezuela a los 2,8 millones. Es más, a la Argentina le faltan 100 mil barriles para recuperar el nivel de producción de 1998, que fue de 902 mil por día.
Según los datos, nuestro país dejó de encabezar la lista de los “atractivos” para invertir en energía, pasando a ser considerado como de alto riesgo, tanto jurídico como físico. De este modo, cedió a Brasil el liderazgo de los últimos 45 años de historia.
Según los especialistas, las causas que llevan a la Argentina a ir a contramano de la tendencia mundial son todas internas y se dividen en dos grupos: naturales y políticas, aunque ambos terminan ligándose entre sí. En las primeras se destacan el agotamiento de la cuenca en explotación y la falta de inversión de riesgo. Y en las políticas figuran un freno a los gastos por un escenario condicionado por el congelamiento de los precios, aplicación de retenciones a las exportaciones y una fuerte presión del Estado justificada por una potencial crisis internacional de precios, capaz de producir una estampida sobre los combustibles.
Para los expertos, la fijación de tributos a las ventas externas de petróleo y sus derivados permitió aislar a los consumidores argentinos de los elevados precios del crudo vigentes a nivel internacional.
Además, estas medidas actuaron como un freno a los planes de exploración de las petroleras y la búsqueda de nuevos pozos en la Argentina y el desarrollo de políticas de negocios a largo plazo.
EL PLAN
Para Daniel Montamat, ex secretario de Energía de la Nación, “el petróleo y la energía se reencontrarán con reglas, señales de precios y horizontes de largo plazo atractivos para las inversiones cuando la Argentina económica adopte una estrategia de desarrollo basada en la productividad y las exportaciones”.
Según el economista “cuando se caiga en la cuenta de que para sostener el crecimiento es necesaria una estrategia con eje en la productividad y las exportaciones con valor agregado, el tema energético atado al de los combustibles reaparecerá como un capítulo fundamental de la agenda nacional”.
Por lejos, Repsol YPF es la empresa de mayor producción anual de gas y petróleo, a tal punto que el año pasado alcanzó los 17,2 M de m3 de crudo y otros 17,03 M de m3 de gas.
Le sigue, en segundo lugar, Pan American, con 5,9 M de m3 de petróleo. Luego Petrobras, con 4,08 M; Chevron San Jorge, con 3,59 M; Tecpetrol, con 1,88 M y Vintage Oil, con otros 1,6 M de m3 de petróleo.
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