SÓLO EN ROSARIO: SÁBATO Y SARAMAGO SALIERON A PASEAR
El programa sólo decía que Juan Luis Cebrián, el ex director y fundador del diario español El País, presentaba su último libro de inquietante título: el fundamentalismo democrático. Sin embargo, las cerca de cien de personas que habían concurrido ayer al quinto piso de la Fundación Libertad fueron inesperados testigos de una fabulosa sorpresa cuando tres ilustres personalidades se sentaron en el modesto auditorio: Ernesto Sábato, Tomás Eloy Martínez y el premio Nobel José Saramago.
“No sé qué pasó, ni nosotros lo esperábamos. Estacionó un auto abajo y fuimos a recibirlo porque pensamos que era Cebrián. Pero cuando se abrió la puerta apareció Sábato”, contó un miembro de la Fundación que tiene su sede en Mitre y Salta.
Y fue así nomás. Si bien lo importante fue que todos esos personajes se juntaran en un ámbito donde había gente común y corriente que asistió a una charla, una versión que recogió este diario supone que una amistad entre Cebrián y Eloy Martínez fue lo que llevó al argentino, que a la tarde estuvo participando de los paneles en el auditorio del Parque España, a llegarse a la conferencia del periodista y escritor español y arrastrar con su invitación a Sábato y al portugués premiado por la Academia Sueca en 1998.
Cuando el moderador de la charla, el periodista porteño Jorge Halperín, anunció que se venía la última pregunta del público, Eloy Martínez y su acompañante se levantaron y buscaron raudamente la puerta, quizás para evitar el asedio de lectores y los pocos periodistas presentes. Ese deseo de no exposición impidió que el autor de la Novela de Perón y Santa Evita estuviera en la foto. Sábato, por su parte, no habla con la prensa pero en cambio accedió a la foto conjunta.
Saramago, de figura esbelta próxima al metro noventa de estatura y portador de un castellano muy entendible a pesar del mestizaje –palabra tan usada en el marco del III Congreso de la Lengua– con el portugués, llegó a hacer algunas apreciaciones. “No tiene por qué haber tensiones entre el inglés y el castellano. Cada uno debe defender lo suyo y resaltarlo. Son dos lenguas importantes, con su cultura y su historia”. Además, cuando se lo preguntó El Ciudadano, consideró que “no tiene por qué haber temores (por parte de las autoridades académicas y políticas españolas) porque en muchas partes del mundo se demanda el aprendizaje del castellano”.
El punto de reunión, como se dijo, fue la presentación del libro de José Luis Cebrián. Fundador y ex director del diario El País de Madrid, periodista y escritor que aún participa del directorio del matutino español y es integrante de la Real Academia.
Su libro, El fundamentalismo democrático, advierte una y otra vez que la democracia es un método para cumplir demasiados propósitos y que no es un fin en sí mismo. “La democracia es una herramienta pero no quiere decir que porque lleguemos a la democracia se van a solucionar automáticamente los problemas”, explicó tras hacer un repaso a partir de las preguntas del público por los desafíos que este sistema político afronta en los países latinoamericanos.
Cebrián tiene varios libros en su haber: La Rusa, La agonía del dragón, Francomoribundia, La red, Cartas a un joven periodista, entre otros. En El fundamentalismo democrático la idea central es que si bien ambos términos parecen contradictorios, el tiempo empieza a demostrar una peligrosa conjugación: “La democracia tiene que ver con el triunfo de la razón y del positivismo científico, pero en nuestros días se aparta con peligrosa insistencia de los senderos de las dudas para revestirse de certezas cada vez más resonantes: mercado, globalización y competencia”.
Tierra de palabras, pero también de música e imágenes
La fórmula se repitió anoche: unos cuantos miles de rosarinos concurrieron a disfrutar de un espectáculo masivo programado como cierre de una nueva jornada del III Congreso de la Lengua Española. La otra pata de la fiesta de la cultura, la que pueden disfrutar todos los rosarinos.
En este caso fue el Patio Cívico del Monumento Nacional a la Bandera el que estuvo colmado por quienes se entusiasmaron con la particular idea de un espectáculo multimedia creado especialmente para la oportunidad, que integró iluminación, video, sonido, números acrobáticos en interacción con la música, las artes urbanas, objetos gigantes y el teatro. Claro, como es en el marco del Congreso de la Lengua, fue titulado “Rosario. Territorio de palabras”.
Entre los artistas invitados estuvieron Jairo, Juan Falú, Litto Nebbia, Diego Peretti, Rubén Goldín y Cholo Montironi.
El espectáculo fue armado y montado a partir de una idea de María de los Ángeles “Chiqui” González, directora de la Isla de los Inventos de la Municipalidad.
Uno de los momentos más emotivos de la noche fue cuando en el escenario se reunieron dos representantes de dos generaciones diferentes de músicos rosarinos, Litto Nebbia y Rubén Goldín, que cantaron una versión de Madre, del ex integrante de Los Gatos.
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